Alfredo Millá, Francisco Llopis, INECA (5)
El presidente de INECA considera que el reto de los sectores productivos de la provincia de Alicante es transformar el crecimiento en riqueza real

La economía de la provincia de Alicante consolida su senda de crecimiento, impulsada principalmente por su proyección internacional, el dinamismo empresarial y sectores como la construcción, aunque continúa arrastrando importantes desequilibrios estructurales. Así se desprende del Informe de Coyuntura correspondiente al cuarto trimestre de 2025 presentado por el Instituto de Estudios Económicos de la Provincia de Alicante (INECA).

El presidente de la entidad, Alfredo Millá, destacó que los datos confirman “una base económica sólida, especialmente en los sectores más abiertos al exterior, que están actuando como auténticos motores de crecimiento”. En este sentido, las exportaciones, el turismo internacional y la actividad financiera han sostenido una evolución positiva durante el último año, reforzando el papel de Alicante como uno de los polos económicos del arco mediterráneo.

El sector exterior vuelve a situarse como uno de los pilares clave, con un crecimiento acumulado de las exportaciones del 5,4%, muy por encima de la media nacional. Asimismo, el turismo internacional continúa al alza, compensando el descenso del turismo nacional y manteniendo cifras destacadas tanto en visitantes como en gasto.

Sin embargo, el informe advierte de una realidad dual. Junto a los sectores más dinámicos, otros ámbitos de la economía muestran una evolución más moderada, especialmente en el consumo interno y en determinados segmentos productivos. “Aunque los datos globales son positivos, existen señales que invitan a la prudencia”, señaló Millá, quien alertó sobre los desequilibrios persistentes.

El indicador sintético de INECA se situó en 3,0 puntos en el último trimestre, rompiendo la tendencia de estancamiento de los últimos dos años, aunque aún lejos de los niveles registrados entre 2021 y 2022. Por sectores, la construcción y el inmobiliario lideran el crecimiento con un incremento del 9,93%, seguidos del bloque social y la actividad general. En contraste, el turismo presenta una ligera contribución negativa, lo que lo sitúa como foco de atención en una economía altamente dependiente de este sector.

El Director de estudios de INECA, Francisco Llopis, destaca que -en el ámbito empresarial- Alicante muestra un notable dinamismo con la creación de 1.833 nuevas sociedades en el cuarto trimestre, un 18,3% más que el año anterior. No obstante, este crecimiento convive con una elevada rotación empresarial, reflejada en el aumento de disoluciones y en una estructura marcada por pequeñas empresas y autoempleo, lo que limita la competitividad a largo plazo.

El mercado laboral continúa mejorando, con 58 meses consecutivos de crecimiento del empleo y una tasa de paro que se reduce hasta el 10,29%. Aun así, persisten desequilibrios relevantes: la provincia concentra un porcentaje de desempleo superior a su peso en afiliación y mantiene una ratio de paro más elevada que la media nacional.

Uno de los principales problemas estructurales sigue siendo el bajo nivel salarial. Alicante se sitúa entre las provincias con menor base de cotización, con salarios que apenas alcanzan el 85,7% de la media nacional. Esta situación, unida a una inflación superior, está reduciendo el poder adquisitivo de los hogares.

Por otro lado, el sector inmobiliario vive un fuerte ciclo expansivo, con un aumento del 41,1% en los visados de obra nueva y un encarecimiento del precio de la vivienda del 9%. Este contexto está dificultando el acceso a la vivienda, especialmente entre los jóvenes, y genera preocupación por su impacto social.

El turismo, pese a mantener cifras positivas en volumen —con cerca de 19 millones de pernoctaciones—, muestra signos de menor rentabilidad. La estancia media se reduce y el turismo rural cae de forma significativa, evidenciando la falta de diversificación del modelo.

En conclusión, desde INECA se insiste en que el principal reto de la provincia no es solo mantener el crecimiento, sino transformarlo en desarrollo económico sostenible. “Necesitamos avanzar hacia una economía más diversificada, con mayor peso de la industria, la innovación y los servicios avanzados”, subrayó Millá, quien apeló a una estrategia conjunta que permita mejorar la productividad y la calidad del empleo.

Alicante, en definitiva, crece, pero encara el desafío de convertir ese avance en bienestar real y duradero para el conjunto de la sociedad.

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