Icono del sitio Alicante Al Día

Alicantinos atrapados cuatro horas en un túnel: el susto ferroviario de Ouigo que vuelve a encender las alarmas

Avería tren OUIGO

La preocupación por la seguridad ferroviaria vuelve a instalarse entre los viajeros. Apenas un día después de la tragedia de Urda, un nuevo incidente ha dejado este jueves a cientos de pasajeros atrapados durante horas en un tren de alta velocidad, esta vez en un túnel de las inmediaciones de Aranjuez, en Madrid. Entre ellos viajaban varios alicantinos que se dirigían a la capital por motivos laborales, académicos o personales.

El convoy, operado por Ouigo, había salido de Murcia a primera hora de la mañana, con paradas en Elche y Alicante y destino final Valladolid. Poco antes de las diez, sufrió un enganchón entre el pantógrafo y la catenaria, el sistema de cables aéreos que suministra electricidad al tren. La avería obligó a detener la marcha en el interior de un túnel, donde los pasajeros permanecieron durante aproximadamente cuatro horas.

Entre los afectados se encontraban nuestros colaboradores Quique Tébar y Francisco Carrera, que vivieron en primera persona la incertidumbre y la tensión de permanecer retenidos dentro del convoy sin saber con exactitud cuánto duraría la espera.

El incidente se produjo en un momento especialmente delicado, con la conmoción todavía presente por el grave accidente ferroviario registrado en Urda, Toledo. Aunque no existe relación entre ambos sucesos, la coincidencia ha incrementado la inquietud de unos pasajeros que tuvieron que afrontar horas de incertidumbre dentro de un tren inmovilizado.

Durante la espera, la compañía redujo algunos servicios eléctricos del convoy para ahorrar energía, lo que se tradujo en una iluminación más tenue y la desconexión del aire acondicionado. El personal del tren trasladó a los viajeros que la situación estaba controlada y que se preparaba un dispositivo para efectuar el transbordo. No se registraron daños personales.

La solución llegó pasado el mediodía. Los pasajeros fueron trasladados a otro tren para continuar hasta Madrid-Chamartín, mientras que quienes viajaban hasta Segovia o Valladolid tuvieron que completar el trayecto en autobús.

Pero las consecuencias no se limitaron al convoy de Ouigo. La avería obligó a interrumpir temporalmente la circulación por una de las vías entre Valdemoro y Villarrubia de Santiago y provocó importantes retrasos en otros servicios de alta velocidad. Un AVE con salida desde Alicante acumuló una demora de unos 90 minutos y un Alvia con destino Santander sufrió alrededor de 75 minutos de retraso.

Un nuevo episodio que vuelve a poner el foco en las incidencias ferroviarias en una jornada especialmente complicada para los viajeros. Para los alicantinos que iban a bordo, el trayecto se convirtió en una espera angustiosa, marcada por la incertidumbre y por el recuerdo todavía reciente de la tragedia de Urda.

Porque, aunque en esta ocasión no hubo que lamentar víctimas, quedarse detenido durante horas dentro de un túnel es una experiencia que difícilmente olvidarán quienes la vivieron.

Salir de la versión móvil