
Jóvenes Agricultores ASAJA Alicante afirma que la falta de precipitaciones durante el pasado otoño y lo que llevamos de invierno, sumado a la nula previsión política ante una situación de grave sequía, ha provocado que ya se contabilicen pérdidas en la comarca de la Vega Baja de más de 1.000 hectáreas de hortalizas
Además de la perdida de cultivos y del mazazo económico para los productores en la presente campaña, la sequía ha provocado que las grandes empresas exportadoras instaladas en la Vega Baja comiencen a estudiar plantar en otras Comunidades Autónomas con mayor disponibilidad de agua para poder atender las demandas de los mercados europeos. Por lo que, a parte de una fuga de inversiones en nuestra provincia, se teme una estampida de empresas exportadoras que suponen un importantísimo motor económico para la provincia y la Comunidad Valenciana.
Por otra parte, desde nuestra organización también queremos reivindicar una mejor redistribución de la poca agua disponible para los regadíos tradicionales, donde hay agricultores que llevan meses sin una gota de agua y, otros, en cambio, gracias a la situación de sus fincas, están regando todas las semanas.
Daño por heladas, otra consecuencia directa de la falta de agua
Asimismo, la falta de agua también hace a los cultivos y los árboles mucho más sensibles y vulnerables ante las heladas y esta es otra consecuencia de la sequía. “Si el termómetro baja de cero grados por las noches, como ocurrió la pasada madrugada y se espera en las próximas noches, el daño por sequía será aún mayor, puesto que las plantas, al llevar tanto tiempo sin recibir agua y no tener humedad, son muy vulnerables a temperaturas bajo cero y, además de afectar al fruto, pueden incluso quemar y matar el árbol. Cabe destacar que, aunque aún es pronto para realizar valoraciones globales de las heladas que se produjeron el 5 de diciembre en zonas como el Vinalopó y la Vega Baja, ya que éstos se ven principalmente en la época de recolección, sí que se espera que en próximas semanas se puedan contabilizar mermas en cítricos y hortalizas que, como hemos dicho, debido a la falta de agua, son más vulnerables a temperaturas extremas. De haber tenido el agua que necesitaban, las heladas no hubiesen hecho mella”, afirma el presidente de ASAJA.
“Si no tenemos un trasvase extraordinario de forma inminente, ahora que los embalses se han recuperado algo gracias a las nieves que se están produciendo en toda España, en menos de un año asistiremos irremediablemente a la muerte definitiva de nuestra huerta y a la desaparición de un plumazo de nuestra importante industria agroalimentaria”, alerta Aniorte.
