La llegada del buen tiempo y el inicio de la Semana Santa han traído consigo una imagen cada vez más habitual en el litoral alicantino: playas llenas, largas jornadas de sol… y un notable aumento de la venta ambulante sin licencia. El fenómeno, lejos de remitir, se ha intensificado en enclaves clave como la Playa del Postiguet, donde el denominado “top manta” y los conocidos “mojiteros” proliferan ante la alta afluencia de turistas y residentes.
A lo largo del paseo marítimo y junto al arenal, se acumulan puestos improvisados que ofrecen camisetas, pareos, bolsos, gafas de sol y otros productos textiles. A esta oferta se suman incluso servicios informales como trenzados de pelo, configurando un paisaje comercial paralelo que opera al margen de la normativa vigente.
La Policía Local interviene 750 artículos destinados a la venta ambulante ilegal en El Postiguet
Sin embargo, es la venta ambulante de bebidas la que más ha crecido en los últimos días. Los llamados “mojiteros” recorren la playa ofreciendo refrescos, cerveza, cócteles y zumos al grito de “¡Mojito, cerveza, Coca-Cola!”, adelantándose así a la temporada alta de verano. Estos productos, según se ha podido observar, se elaboran en condiciones precarias: desde maleteros de vehículos en calles cercanas hasta la propia arena de la playa.
Diversas fuentes sanitarias llevan tiempo alertando de los riesgos asociados a esta práctica. Desde la Conselleria de Sanidad se ha advertido en reiteradas ocasiones de que la preparación y conservación de bebidas sin controles higiénico-sanitarios puede derivar en intoxicaciones alimentarias u otros problemas de salud, especialmente en un contexto de altas temperaturas.
Más allá del impacto sanitario, el fenómeno también genera preocupación entre comerciantes locales y autoridades, que denuncian la competencia desleal y la ocupación irregular del espacio público. Aunque los dispositivos de vigilancia se refuerzan en periodos festivos, la extensión del litoral y la elevada afluencia de visitantes dificultan el control efectivo de estas actividades.
Con el verano a la vuelta de la esquina, todo apunta a que esta situación podría intensificarse aún más en las playas de Alicante, donde el equilibrio entre turismo, actividad económica y cumplimiento de la normativa vuelve a situarse en el centro del debate.