
La negativa categórica de PP y Cs a facilitar la investidura de Sánchez, tal como hizo él en su día a la de Rajoy, condena de momento al Presidente interino a cambiar el «no se puede depender de los independentistas, porque no son de fiar» por quedarse ahora en sus manos para ser investido como Jefe de Gobierno
Mientras tanto el Gobierno, al no alcanzar los apoyos para la investidura de Sánchez, vuelve a hablar de diálogo con los grupos independentistas cuando un ejército de unos 6.000 ediles secesionistas, elegidos en las elecciones pasadas, se preparan para boicotear la Constitución; en definitiva, para seguir vulnerando la ley actuando a su antojo en sus municipios como han venido haciendo sus antecesores. La realidad es que la falta de apoyos para la investidura de Sánchez como Jefe de Gobierno y la de María Chivite en Navarra vuelve decisivos de nuevo a ERC y Bildu, requiriéndose la abstención de los republicanos en Madrid y la de los abertzales en Pamplona, por lo que hay que suavizar el enfriamiento de relaciones tras el veto a Iceta para ser senador impidiéndole presidir el Senado. Así las cosas, Ábalos ya no descarta, como hace cuatro días, ni la abstención de ERC ni ministros de Podemos, dando así Sánchez de nuevo un giro copernicano al asumir pactar su investidura con quien sea y como sea, mientras ERC se abre a la abstención, aunque anuncia que pondrá precio. La negativa categórica de PP y Cs a facilitar la investidura de Sánchez, tal como hizo él en su día a la de Rajoy, condena de momento al Presidente interino a cambiar el «no se puede depender de los independentistas, porque no son de fiar» por quedarse ahora en sus manos para ser investido como Jefe de Gobierno…..o, en caso contrario, a convocar nuevas elecciones y renunciar, como hizo Rajoy, al encargo del Rey. La cuestión, y no baladí, es si ahora ya son fiables estos socios totalitarios para dar consistencia a esa especie de engendro gubernamental acordado entre Sánchez e Iglesias de un «gobierno de cooperación» que nadie sabe definir.
Entretanto, se constituyen los Ayuntamientos y prosiguen los pactos de cara a la gobernabilidad de las Comunidades Autónomas con el reparto de poder entre un bipartidismo a cinco (PP-CS-Vox, de un lado, y PSOE-UPodemos, de otro), salvo excepciones puntuales, y la incidencia de los nacionalismos en sus territorios. En efecto, tras las especulaciones, postureos y estrategias chulescas de presión de los últimos días, en que destacaba que Vox arrancaría a PP y Cs concesiones a su línea dura en Andalucía; que Ximo Puig cedería una vicepresidencia a Podemos a cambio de su reelección; que Ciudadanos exigiría al PP por escrito que Vox no entrase en ningún nivel del Gobierno en Madrid; que Coalición Canaria en las islas insistía en su «no» a Sánchez y ofrecía el Gobierno regional al PP; que en Castilla y León el PP seguiría en la Junta tras un pacto con Ciudadanos, que gobernaría Burgos y Palencia; que Colau rechazaría el tripartito y miraría al PSC, ofreciéndole casi la mitad de los cargos en Barcelona; que PP y Cs llevarían hasta el final su pulso por el poder en Madrid, rechazando los populares la exigencia de repartirse la alcaldía de la capital en dos años para Villacís y dos para Almeida; que PSOE-Cs suscribían un pacto en Castilla-La Mancha para los Ayuntamientos, único pacto global de Rivera con el PSOE de García-Page, rompiendo el veto a los socialistas….. y otras tantas suposiciones por el estilo, se llega a la hora de la verdad renovándose miles de Ayuntamientos. Y la realidad global, salvo excepciones, es que el PP, gracias al tripartito con Ciudadanos y Vox, recupera grandes ciudades (como Madrid, Zaragoza y Córdoba), aunque pierde algunas capitales pequeñas; que el PSOE aumenta su cuota territorial y domina en municipios medianos; que Ciudadanos consigue gobernar en Granada, Melilla y Palencia y medio mandato en cuatro capitales tras el pacto global con el PSOE en Castilla La Mancha; que Podemos sólo consigue gobernar en su emblemática Cádiz e IU en Zamora; que Vox renuncia a la visibilidad a cambio de poder en la sombra; que Colau consigue retener Barcelona gracias al acuerdo con el PSC y a los tres votos de Manuel Valls (los otros tres de Ciudadanos no la apoyaron); y que Navarra Suma se hace con la alcaldía de Pamplona, arrebatándosela a los proetarras, después de que el PSN no apoyara a GBai y Bildu. Como sorpresas y asuntos más llamativos cabe citar, entre otros, que Ciudadanos mandará en Melilla teniendo un único representante, arrebatándosela al PP casi veinte años después; y que Vox da Burgos al PSOE.
La batalla por algunos gobiernos autonómicos sigue vigente y, al final, los acuerdos, aunque sean «in extremis» serán los que sean para que la lógica de las cosas no se altere demasiado y la ilógica quede como algo anecdótico
Y tras la constitución de los nuevos Ayuntamientos cabe destacar que Manuel Valls, en la investidura de Colau con su apoyo, dijera a Forn que «en España no hay presos políticos ni exiliados» mientras la alcaldesa se estrenaba en su nuevo mandato colocando un lazo amarillo tras recibir los votos del hispano-francés; o que Martínez-Almeida, nuevo alcalde de Madrid, diga que «es lógico que Vox participe en cuestiones de Gobierno» y que «Madrid será el contrapeso de La Moncloa»… Para el recuerdo quedarán manifestaciones de Abascal como «no vamos a apoyar al Gobierno de dos partidos si uno se niega a sentarse con nosotros» o «Carmena va a ser alcaldesa si Cs se empeña, aún no hay acuerdo y se vota el sábado»; o las de García Egea como «el alcalde será Almeida o Carmena, no hay otra opción» tras negarse el PP a repartirse por dos años la alcaldía entre Villacís y Almeida…. Mientras tanto queda por confirmar si se cumplirán otras sobre la próxima investidura en la Comunidad, como las de Abascal en el sentido de que «si PP o Cs tienen cuatro consejerías, Vox debe tener dos» o que «desconfiamos del PP porque no han cumplido en Andalucía, cedimos demasiado», o las de García Egea diciendo que «Vox es más útil fuera del gobierno de Madrid» pues «con su fuerza parlamentaria puede impulsar acuerdos sin estar en el Ejecutivo». La batalla por algunos gobiernos autonómicos sigue vigente y, al final, los acuerdos, aunque sean «in extremis» serán los que sean para que la lógica de las cosas no se altere demasiado y la ilógica quede como algo anecdótico. Las amenazas previas, los vetos y las bravuconadas quedan como medidas de presión y poco más. El bipartidismo a cinco sigue funcionando aunque sea con altibajos y alguna sorpresa que otra.
Por lo que respecta a otros asuntos cabe citar que Máxim Huerta cobrará en TVE cuatro veces más que como efímero ministro de Sánchez pues vuelve a televisión con un sueldo de 23.000 euros mensuales por presentar el programa «A partir de hoy», cuadruplicando el sueldo de un ministro; que la princesa Leonor, al igual que hizo su padre, dará su primer discurso en los Princesa de Asturias y también viajará a Barcelona; que la pausa del café cuesta 3.300 millones anuales a las empresas y una de cada tres detecta abuso de tiempo perdido; que, según la AIReF, Correos arrastra un déficit de 220 millones anuales; que se detectan tres infectados por chikungunya en Alicante; que el futbolista Hazard devuelve la ilusión al madridismo, mientras unos 50.000 aficionados le dan la bienvenida en su presentación en el Bernabeu; y que los españoles Marc Gasol e Ibaka, hacen historia tras el triunfo canadiense en la NBA al ganar su club, Toronto Raptors, al Golden State Warriors en la serie final del campeonato que, por primera vez, gana un equipo de fuera de EEUU.
Y del exterior, destacar que la presión popular gana su primera batalla en Hong Kong al lograr una manifestación masiva que el Parlamento aplace sin fecha la tramitación de la polémica ley que permite extraditar a China; que sigue la protesta en Rusia tras la liberación de un periodista crítico con el régimen; que el euroescéptico Boris Johnson vence en el primer asalto para relevar a May; que Francisco abronca a los nuncios manifestando que «no se critica al Papa a sus espaldas»; que la socialdemocracia vuelve a dar señales de vida tras los éxitos en cinco países europeos, lo que anima a una familia política en declive; que la Eurozona acuerda por primera vez un presupuesto para afrontar reformas, aunque los socios del euro se atascan a la hora de fijar con qué dinero se nutrirá ese fondo; y que EEUU acusa a Irán del ataque a dos petroleros en el Golfo de Omán, donde otros cuatro barcos fueron saboteados en mayo, disparando este incidente el precio del crudo por encima de los 62 dólares, al tratarse de una zona por donde pasa el 42% del petróleo, mientras las navieras plantean suspender las cargas de crudo y Rusia sale en apoyo de Irán, disparándose así de nuevo la alerta máxima en la zona.
