La Audiencia Provincial de Alicante juzga a un transportista acusado de quedarse con una carga de 12.500 kilos de chocolates y otros productos alimenticios, valorada en más de 113.000 euros, que debía trasladar desde Zaragoza hasta una empresa de Elche.
Según el escrito de la Fiscalía, los hechos se remontan a enero de 2021, cuando el procesado fue contratado por una compañía de transportes que le asignó un camión y la ruta correspondiente. Sin embargo, el 4 de febrero, en lugar de entregar la mercancía en su destino, decidió venderla por apenas 1.200 euros a un empresario de Alicante que, siempre según la acusación, era consciente del origen ilícito de los productos y que también se sienta en el banquillo.
El transportista, además, vendió posteriormente los 13 palets utilizados para la carga a una empresa de Riba-roja, en Valencia, que desconocía su procedencia ilegal, y abandonó el camión en la localidad alicantina de Cox.
La Fiscalía solicita provisionalmente para el principal acusado una pena de dos años y medio de prisión por un delito de apropiación indebida. Para el empresario presuntamente implicado en la compra de la mercancía, pide un año y medio de cárcel por un delito de receptación.