La emblemática fuente de la plaza de Luceros, uno de los símbolos más reconocibles de Alicante, no atraviesa su mejor momento. El monumento presenta un evidente desgaste en varias de sus partes, con zonas donde el color original ha perdido intensidad y aparecen pequeñas grietas en la piedra.
A estos daños se suman las manchas negras, verdes y anaranjadas que cubren diversas figuras, así como la presencia de pequeñas “estalactitas” que cuelgan de los caballos y otros elementos escultóricos. Estos signos de deterioro evidencian la necesidad de una intervención de conservación y limpieza para devolver al conjunto su aspecto original.

La fuente de Luceros, obra central de la plaza homónima y punto neurálgico de la vida alicantina, es escenario habitual de los principales acontecimientos festivos y deportivos de la ciudad. Allí se celebran cada año las mascletás de las Hogueras de San Juan y las victorias del Hércules CF, lo que la convierte en un lugar cargado de simbolismo para vecinos y visitantes.
Por ahora, no se ha anunciado ningún plan municipal específico para su restauración, aunque la ciudadanía comienza a expresar su preocupación por el estado de uno de los monumentos más queridos de Alicante.