
Desde la Diócesis aseguran que en ningún momento obligan a las monjas a salir de allí y que la Santa Faz seguirá en el Monasterio custodiadad por una comunidad de vida contemplativa.
Las Hermanas Clarisas han difundido un comunicado para explicar que su traslado se debe a razones organizativas, y que es falso que el obispado las obligue a trasladarse
Por su parte, las Hermanas Clarisas han difundido un comunicado para explicar que su traslado se debe a razones organizativas, y que es absolutamente falso que el obispado las haya obligado a trasladarse.
NOTA DE PRENSA CONJUNTA OBISPADO Y CABILDO CONCATEDRAL
Ante la noticia publicada en medios de comunicación en referencia al Monasterio de la Santa Faz, el Obispado y el Cabildo de la Concatedral hacen pública, conjuntamente, la siguiente nota de prensa.
- El Obispado de Orihuela-Alicante no fuerza en absoluto, ni bajo ningún concepto, a las monjas de la Santa Faz a abandonar el Monasterio. Respeta la autonomía de vida del Monasterio y de la Federación de Clarisas que, desde la normativa eclesial, son quienes únicamente deciden sobre su organización interna. El Obispo y el Cabildo, respetando esta autonomía, han procurado, con toda insistencia, poner todos los medios necesarios para que sigan siendo las Hermanas Clarisas las que permanezcan en el Monasterio como hasta ahora.
- La Diócesis, en todo caso, mantiene que en este lugar haya una comunidad de vida contemplativa, que en el inicio fue de monjes Jerónimos y después de Clarisas Franciscanas. Para el Obispado y los Patronos de la Santa Faz no es aceptable la transformación del Monasterio en una hospedería, ni nada que rompa el estatus del Monasterio y Santuario, tal como se ha mantenido durante siglos.
- En ningún momento se ha pensado mover la Reliquia de su lugar. Para el propio Cabildo resulta inimaginable la posibilidad de que la Santa Faz permanezca en San Nicolás o en cualquier otro lugar. La relación de la Concatedral con la Sagrada Reliquia es la de lugar de permanencia en sus salidas extraordinarias, y nada más. Cualquier intento de confundir esa relación es malintencionado o directamente difamador.
- El culto y la atención a los peregrinos de la Santa Faz se continúa con total normalidad. Nada se varía en los horarios, las celebraciones de la Eucaristía, la Hora Santa, las bodas, etc.
- Como expresión de la total normalidad en el Culto a la Santa Faz, se encuentra el hecho de la solicitud del próximo Año jubilar de la Santa Faz, que se iniciará próximamente y se desarrollará durante el año 2019. Será una ocasión propicia para seguir incrementando y fomentando en este Santuario una devoción que aglutina a miles de peregrinos a lo largo del año.
- El Cabildo ha advertido a la Madre Abadesa y Federal que se ha de mantener íntegro el patrimonio cultural, artístico y religioso del Monasterio.
- Tanto el Santuario de la Santa Faz, como el Cabildo de San Nicolás y el Ayuntamiento de Alicante, velan por la seguridad de la Sagrada Reliquia.
- El Ayuntamiento de la Ciudad está totalmente informado de todos y cada uno de los puntos que aquí se especifican, manteniendo una vía directa de diálogo con el Cabildo Concatedral.
La Federación de Hermanas Clarisas, y su Presidenta, Sor Luisa María Martínez Moreno, ante las noticias aparecidas en la prensa, se ve en la obligación de aclarar lo siguiente:
- Es totalmente falso que el Obispado de Orihuela-Alicante nos fuerce a abandonar el monasterio de la Santa Faz, por dos razones principales: Primera, porque en los quinientos años largos de existencia que tiene este monasterio jamás lo ha intentado. Y segunda, porque su autoridad no es competente en este menester.
- El traslado de las hermanas Clarisas se debe a razones de organización interna, dado que la autoridad legítima de las Clarisas ha tomado esta determinación.
- El traslado de las hermanas no implica que las Clarisas abandonemos el monasterio de la Santa Faz, sino una renovación de las personas.
- Nuestro compromiso con la Santa Faz es el de favorecer que otra comunidad de Clarisas sea la que tome el relevo a la actual. Esto supondrá un tiempo que no podemos determinar, dada la crisis vocacional que padecemos actualmente.
