
La defensa de Díaz Alperi ha intervenido en la segunda sesión del juicio por la pieza del Brugal sobre el presunto amaño del PGOU de Alicante, centrada al igual que en la primera, celebrada la semana pasada, en la exposición de las cuestiones previas por parte de los abogados de los acusados que no lo pudieron hacer en la primera jornada. La causa sobre el Plan General de Alicante es una de las ramas derivadas del ‘caso Brugal’, en la que se dilucida ahora si Díaz Alperi y su sucesora en el cargo, Sonia Castedo, pudieron beneficiar al empresario Enrique Ortiz durante la redacción del nuevo planeamiento urbanístico de la ciudad a cambio de dádivas.
El abogado defensor de Díaz Alperi, Vicente Grima, ha señalado que los pinchazos telefónicos han sido declarados nulos en la sentencia de la Sección Séptima de la Audiencia al suponer una vulneración de los derechos fundamentales de los investigados
El juicio se inició el pasado martes, en una primera sesión en la que el tribunal admitió la retirada del acuerdo de conformidad alcanzado en abril por el promotor Enrique Ortiz. Además, en esa primera jornada se dio inicio al planteamiento de las cuestiones previas, entre las que la defensa de Castedo ya solicitó que se acordase la nulidad de los pinchazos telefónicos y también subrayó varios ejemplos de vulneración de sus derechos.
La defensa de Sonia Castedo ya solicitó la semana pasada que se acordase la nulidad de los pinchazos telefónicos y subrayó varios ejemplos de vulneración de sus derechos
Igualmente ha recalcado que en toda la instrucción se incurrió en una vulneración de las normas de competencia puesto que se tomaron decisiones desde los juzgados de Orihuela sobre hechos que debieron ser investigados desde los juzgados de Alicante por una cuestión de competencia jurisdiccional. Así, ha insistido en presuntas anomalías como que el juzgado de Orihuela sí se inhibiese, a petición de la Fiscalía, en relación a la investigación sobre el Plan Rabasa, pero siguiese investigando sobre el supuesto trato de favor a Ortiz en la redacción del Plan General. Todo, además, incluso después de que la causa sobre el Plan Rabasa fuese sobreseída por el Juzgado número 6 de Alicante.
En la sesión de hoy, los abogados de Ortiz y Alperi han reclamado la anulación de las escuchas telefónicas –base fundamental para la parte acusadora- por vulnerar varios principios generales del derecho y transgredir los derechos fundamentales de sus representados. La defensa de Sonia Castedo ya solicitó la semana pasada que se acordase la nulidad de los pinchazos telefónicos y subrayó varios ejemplos de vulneración de sus derechos.
La defensa de Javier Gutiérrez y José Luis Castedo ha solicitado la nulidad de las escuchas y ha pedido al tribunal que acuerde la exclusión del Ayuntamiento de Alicante y de Esquerra Unida como acusación particular y popular, respectivamente
Asimismo ha planteado que se retire el acuerdo de conformidad alcanzado por el promotor ilicitano Ramón Salvador, también procesado, al considerar que, con su admisión, se estaría dando lugar a dos juicios paralelos, uno para el conformado y otro para el resto. En esta línea, ha subrayado que los hechos admitidos por Salvador afectarían al resto de los procesados.

