Lo que se anunció como una renovación para impulsar el comercio artesanal en la ciudad no ha terminado de cuajar: los conocidos “Hippies” de Alicante, el tradicional mercadillo de artesanía, siguen sin alcanzar el flujo de visitantes esperado tras su traslado a la nueva ubicación en el puerto. Echan de menos más respaldo municipal. Les gustaría estar presentes en las guias, que en la oficina de turismo se recomiende su visita o que haya señalética adaptada a la nueva imagen de los vendedores en varios puntos estratégicos, para indicar a los turistas que aquí tienen puestos de artesanía.
Desde que el Ayuntamiento reubicó los puestos a principios de año, buscando descongestionar el paseo de la Explanada, los artesanos han visto disminuir significativamente sus ventas. A pesar del entorno renovado y las casetas más bonitas y atractivas, la afluencia continúa siendo baja.
Los comerciantes reclaman al consistorio mayor promoción, señalización clara desde las zonas más transitadas y eventos paralelos que fomenten la visita al mercadillo. Aseguran haber renovado sus artículos y estar preparados para ser un atractivo turístico más de la ciudad.
Por ahora, el mercado de los Hippies en el puerto sobrevive con esfuerzo, mientras sus protagonistas esperan que Alicante les vuelva a brindar el protagonismo que históricamente han tenido.