
El Gobierno en funciones de Sánchez responde a Felipe VI que verá si es «factible» evitar los comicios
Guste o no guste esta es la triste realidad y, obviamente, mientras, mareando la perdiz, el Gobierno en funciones de Sánchez responde a Felipe VI que verá si es «factible» evitar los comicios (difícil objetivo con todos sus posibles aliados solventes espantados), el PP aprovecha el mensaje real y pide que Sánchez se retire para buscar a alguien «de consenso», posibilitando que, así las cosas, Felipe VI nombre a otro socialista que pueda llegar a acuerdos o, en caso contrario, que el líder socialista deje gobernar a una coalición PP-Cs con la abstención del PSOE, alternativa que Ábalos ve como «el chiste del día». La triste realidad es que, salvo que Sánchez sea capaz de doblegar a Iglesias para que desista de su empeño de formar un gobierno de coalición, Sánchez con su intransigente y chulesca forma de proceder se ha convertido en el gran problema para la gobernabilidad de España y, por tanto, en el principal responsable de este nefasto bloqueo, pues, hoy por hoy, sólo cabe esperar, en el mejor de los casos y si al final consigue hacer torcer el brazo a Podemos, la reedición de un nuevo e indeseable «gobierno Frankenstein» minoritario o la indeseable repetición de elecciones. Sánchez, por méritos propios, cosechando enemigos se ha ganado a pulso esta triste soledad política, aunque siempre le quedará el recurso a un apoyo altruista y desinteresado por el bien general y de España, por parte de los nacionalismos radicales, tanto de izquierdas como de derechas, de los anticapitalismos y populismos antisistema, e incluso de los herederos de ETA, como Bildu, siempre dispuestos a echarle una mano; en definitiva, el incomprensible recurso a los totalitarismos antidemocráticos o de dudosa convicción democrática. De momento, estamos peor que en el punto de partida, antes de romper con Iglesias, y ya llevamos cien días, más de tres meses, de desgobierno y paralización de las instituciones, mientras seguimos mareando la perdiz…..eso sí, todos cobrando sin pudor alguno. Y entretanto, según NCReport, sólo uno de cada tres españoles quiere elecciones y la mayoría cree que Sánchez es el responsable del bloqueo por no negociar bien, en tanto que los votantes de PP y Cs rechazan la abstención para que gobierne el PSOE y más del 65% de los españoles considera que los diputados deben trabajar en agosto. Por su parte, el socialista Lambán, que toma posesión como Presidente de Aragón por segunda vez y gobernará con Podemos, la Chunta y los regionalistas de derechas del PAR, reivindica un PSOE «centrado» y apela a «una tradición del PSOE que antepone el interés general a los intereses de partido».
Sánchez tiene el único objetivo de presionar a Podemos para que finalmente apoye un gobierno socialista en solitario y no uno de coalición
Pero Sánchez, instalado en su ensimismamiento político megalómano, ensaya la nueva estrategia para salir del bloqueo, consistente en contactar con organizaciones sociales, que no tienen escaños en el Congreso para apoyarle, y con partidos minoritarios, que entre todos no suman una mayoría parlamentaria solvente, con el único objetivo de presionar a Podemos para que finalmente apoye un gobierno socialista en solitario y no uno de coalición, como si él fuera el rey del mambo. No obstante, por si también esto le falla, al igual que hizo en sus famosos «viernes electorales» se instala ya en campaña electoral inundando a la España rural con promesas electorales (entre ellas trasladar instituciones a la «España vacía» o criticar severamente el diseño radial de las infraestructuras) o prometiendo, entre otras cosas, suprimir el Ducado de Franco, cuando aún no ha sido capaz de sacar los restos del dictador del Valle de los Caídos, y otros treinta títulos nobiliarios, o llevando al Congreso la propuesta de que el 31 de octubre se declare día de las víctimas de la dictadura, olvidando que las víctimas de la democracia a manos del terrorismo dictatorial etarra merecen como mínimo idéntico trato. Y mientras, la socialista Chivite, aupada por Bildu, heredero de ETA, toma posesión como Presidenta de Navarra, arropada durante el acto por Ábalos y el lehendakari Urkullu, y, en medio de guiños al nacionalismo vasco, presenta su gobierno de coalición (ocho consejerías para PSN, cuatro para Geroa Bai, y una para Podemos, ya que I-E no ha querido formar parte pero lo apoyará desde fuera), en el que figuran consejeros radicales, como la edil de Pamplona que se enfrentó a la Policía para colocar en el Ayuntamiento la ikurriña, o dando Justicia al líder de Podemos que cargó contra los jueces por la sentencia de Alsasua; y Chivite presenta dicho gobierno como un ejemplo de «normalidad», mientras su compañero Page manifiesta que «nadie va a tener más lupa que Chivite, estaremos todos vigilantes». Con semejantes mimbres es complicado tejer el cesto de una negociación política para diseñar un Gobierno de España serio, moderado, solvente y creíble, con clara vocación constitucionalista y democrática. Es, sin duda, el camino que Sánchez ha elegido, desde que se alzara contra los órganos de dirección de su propio partido, el PSOE, y, a contracorriente, se aupara a su liderazgo apelando al populismo asambleario de las bases para, una vez conseguido, restaurar el poder de los órganos de dirección pero controlados por él y por su círculo más estrecho.
Entretanto, el PP intenta anular en el Supremo la sentencia del «caso Gürtel», informando al Alto Tribunal de que la Audiencia Nacional ha aceptado estudiar dos recusaciones planteadas contra el juez José Ricardo de Prada, uno de los que dictó aquel fallo que condenaba al partido como partícipe a título lucrativo. Y mientras Díaz Ayuso, que será investida presidenta de Madrid el próximo día catorce, intenta desvincularse de la posible imputación de Aguirre y Cifuentes por el «caso Púnica», Teodoro García Egea, Secretario General y «número dos» del PP, defiende el papel aglutinador de su partido en los pactos autonómicos y municipales, asegurando que el centro-derecha ha dado una lección a Sánchez y reivindicando que «Casado se ha ganado el derecho de romper con el pasado», en tanto que su compañera Ana Beltrán, «número tres» del partido, añade que «tenemos muy claro que somos la alternativa, no nos dan miedo las elecciones», «me pregunto cuáles son los principios del señor Sánchez: ¿gobernar con Bildu-Batasuna?» y que «la coalición Navarra Suma ha sido un éxito y habrá que analizar si es buena para toda España». Por su parte, la viuda de José Ignacio Ustarán, una de las víctimas de ETA cuyo caso está aún sin resolver, dice sobre los homenajes a etarras, que «intentan imponer la dictadura del olvido», mientras su heredero, Bildu, con 1.282 cargos, entre ellos cuatro diputados y más de mil ediles entre País Vasco y Navarra, obtiene 2´4 millones de euros en subvenciones, sin que su jefe, Otegui, condene estrictamente los asesinatos de la que fuera su banda terrorista.
Una nueva «manada», la enésima, en este caso en Bilbao, desata las críticas a la justicia por liberar a cuatro de los seis miembros que violaron a una joven tras acudir a una cita en un parque con uno de ellos
Por lo que respecta a otros asuntos cabe citar que el nuevo Euribor abarata las hipotecas hasta su mínimo histórico; que el TS fallará sobre el «procés» antes de que la UE lo haga sobre la inmunidad de Junqueras; que Oscar Camps, fundador de Open Arms, dice que «no vamos a desembarcar en ningún puerto español», lo que avala la negativa del Gobierno a autorizar el desembarco contra lo que hizo con el Aquarius, mientras la UE se pone de perfil ante los 121 inmigrantes rescatados; y que una nueva «manada», la enésima, en este caso en Bilbao, desata las críticas a la justicia por liberar a cuatro de los seis miembros que violaron a una joven tras acudir a una cita en un parque con uno de ellos al que había conocido en las redes sociales, pero todo apunta a que la juez de guardia actuó con buen criterio al dejar en prisión sólo a los dos presuntos violadores que reconoció la víctima y dejando a los otros cuatro argelinos, no reconocidos por ella, en libertad provisional, aunque teniendo que comparecer a diario en el juzgado, mientras prosigue la investigación ya a cargo del juzgado al que por turno le toque el caso.
Y mientras la economía española se pone en alerta ante un Brexit salvaje, especialmente en sectores clave como turismo, automóvil y banca, cabe destacar del exterior que la subida del nivel del mar se triplica desde los años sesenta; que la oposición rusa desafía en las calles el monopolio del poder de Putin con una masiva manifestación en Moscú en la que el Gobierno detiene a 700 personas; que Trump ordena congelar todos los bienes de Venezuela, siendo la primera vez en 30 años en que Washington adopta una medida tan extrema contra un Estado occidental; que China desafía a EEUU con una guerra de divisas sacudiendo las Bolsas al dejar caer el yuan a su nivel más bajo en once años como respuesta a los aranceles de Trump, mientras alerta de «turbulencias» mundiales por su choque con EEUU en una batalla comercial que aviva el fantasma de la recesión; y que en menos de trece horas dos tiroteos en EEUU, uno en Texas en El Paso y otro en Ohio en Dayton, dejan treinta muertos y varias decenas de heridos, reavivando el debate sobre la tenencia de armas y desencadenando críticas de los demócratas a Trump, a quien critican por su «discurso racista» alentando el odio a los hispanos, al extremo de obligarle a que por fin condene el «supremacismo blanco» y que pida la pena de muerte para los asesinatos en masa….y es que, sendas matanzas, hacen que entre en campaña electoral presidencial el racismo antihispano (el asesino de Texas declaraba «mi objetivo era matar al mayor número de mejicanos» y advirtió del «reemplazo de la gente de raza blanca por extranjeros») y la tenencia de armas (el asesino de Ohio se dio en una zona de ocio nocturno), pero Trump, aunque rebaja su discurso racista condenando los asesinatos y exige endurecer el control y la venta de armamento, ignora prohibir las armas, asegurando que «las enfermedades mentales y el odio aprietan el gatillo».

