Este homenaje se estuvo gestando en secreto durante los últimos tres meses y en el mismo participaron representantes de las peñas de la pedanía, tanto deportivas como festeras y de otros ámbitos sociales, Asociación de Amas de Casa, Asociación de Vecinos, Asociación Cultural y Deportiva y Consejo Parroquial.
Colectivos y peñas de la pedanía organizan un acto de reconocimiento del trabajo social y docente de Miguel López Sánchez
La pedanía ha hecho de esta forma un reconocimiento a una persona que, según los organizadores, “siempre ha sido un referente para todos los colectivos y asociaciones, ha sido un verdadero motor de actividades de toda índole y siempre ha estado dispuesto a colaborar con cualquier iniciativa que se le ha planteado. Incluso ha atendido numerosas cuestiones particulares de personas que han acudido al colegio a pedir su ayuda. Se ha tratado, en suma, de hacerle un reconocimiento a toda su trayectoria y a la labor que está realizando”.
Miguel López lleva 35 años como director del colegio. Nació en Calasparra, estudió en Cataluña y llegó a La Hoya en 1980 como profesor de Deporte y Ciencias Sociales. Desde entonces ha establecido estrechos vínculos con sus vecinos. Recuerdan con afecto los organizadores del homenaje que apareció conduciendo un Simca 1200 de color rojo por lo que, con motivo del acto, se preparó un fotocall con un vehículo similar en la entrada del restaurante.
“Todo lo que se ha llegado a hacer ha sido porque siempre he tenido la ayuda y colaboración de todos”, asegura el profesor
Los colectivos que han organizado el acto entregaron al homenajeado una placa y diversos regalos. Entre los asistentes a la comida-homenaje estaba el alcalde, Carlos González, quien agradeció públicamente el trabajo realizado por Miguel López y su dedicación tanto a las labores docentes como sociales de la pedanía.
“No me lo podía esperar, pero una vez en el acto, conociendo a todos estos colectivos, con gente de todas las edades, para mi fue muy entrañable”, dice Miguel López mientras recuerda el momento de la entrada en el restaurante.
“Tuve la gran suerte de llegar con 26 años y empezar con los vecinos todo tipo de actividades, trabajar y planificar, y con el alma socialista que heredé de mi padre siempre he sido una persona entregada. Todo lo que se ha llegado a hacer ha sido resuelto porque siempre he tenido ayuda y colaboración de todos. Nunca me he sentido solo, me he sentido arropado y acompañado”, comenta el director del colegio.
Al finalizar el homenaje se descubrió un monolito frente al colegio con una placa de mármol en señal de reconocimiento al trabajo de este profesor, muy apreciado no solo en la pedanía sino también en todo el ámbito del Camp d’Elx.
