La empresa, concesionaria del servicio de limpieza y recogida de residuos del Ayuntamiento de Alicante, le despidió después de tenerle durante más de diez años con contratos temporales. Le pusieron en la calle sin indemnización.
Se llama Miguel Ángel Candela. Tiene 60 años y ve cómo se frustran sus ilusiones de forjarse una jubilación digna. Pide a los políticos locales que medien entre él y la empresa que, a fin de cuentas, se nutre de dinero público para efectuar la limpieza y recogida de resíduos en Alicante.
Sentencia
Hace una semana, el operario se sentó en una rueda de prensa junto a sus representantes sindicales y el portavoz de Guanyar, Miguel Ángel Pavón para dar a conocer una sentencia dictada el 20 de junio por el Juzgado de lo Social 3 de Alicante. Un juzgado declara su despido improcedente y constata la existencia de un fraude de ley en la sucesión de contratos desde agosto de 2009 en adelante.
El juzgado estipula que este trabajador tendría que haber sido considerado como personal fijo indefinido desde agosto de 2009
La sentencia condena a UTE-Alicante a que readmita a Miguel Ángel como personal fijo indefinido, aunque también daba la posibilidad de indemnizarlo con algo más de 17.000 euros brutos por despido improcedente. La empresa optó por esta segunda opción y además, ha recurrido la sentencia, ante lo que el trabajador decidió rebelarse y luchar por su readmisión.