Desde primeras horas de la mañana, el ambiente festero se hace sentir en San Vicente del Raspeig, donde este lunes a las 11:00 horas ha dado comienzo uno de los actos más esperados y emotivos de sus fiestas de Moros y Cristianos, declaradas de Interés Turístico Autonómico: la tradicional Ofrenda de Flores en honor a San Vicente Ferrer.
El desfile ha arrancado siguiendo su itinerario habitual desde la calle Alicante, recorriendo la avenida Ancha de Castelar y la avenida de la Libertad hasta culminar en la emblemática Plaza de España, epicentro del acto, donde se levantará el tapiz floral dedicado al patrón.
La ofrenda se ha iniciado con la participación de las autoridades locales, seguidas por las Reinas y sus Cortes de Honor de 2026, que han aportado elegancia y tradición al desfile. Tras ellas, han desfilado la Comisión Municipal de Fiestas, las Belleas y Damas del Foc —en un guiño a las Hogueras de Alicante—, así como representantes de la Federación de Hogueras y Barracas.
PROGRAMA OFICIAL DE ACTOS 2026
El acto también ha contado con la presencia de la Reina y Damas de los Mayores, la Junta Mayor de Hermandades y la Casa de Andalucía, reflejando la diversidad cultural que caracteriza al municipio.
Uno de los momentos más esperados ha llegado con la entrada de los cargos generales del bando moro 2026, acompañados por capitanes y abanderadas de sus comparsas. Las marchas moras han marcado el ritmo de un desfile lleno de colorido y espectacularidad, en el que han destacado escuadras especiales como la de la Filà Caballo Loco.
A continuación, han hecho su aparición los cargos del bando cristiano, manteniendo viva la simbología histórica de la Reconquista, reinterpretada hoy como una expresión cultural y de convivencia.
Las comparsas han vuelto a ser protagonistas: en el bando moro, agrupaciones como Negros Zulúes, Moros Viejos —una de las más antiguas—, Moros Nuevos, Tuareg, Marroc’s, Abbasíes, Almorávides, Benimerines y Pacos han llenado las calles de exotismo y tradición. Por parte del bando cristiano, han desfilado Caballeros Templarios, Estudiantes, Visigodos, Navarros, Cristians, Contrabandistas, Almogávares, Maseros y Astures, mostrando la riqueza histórica y estética de estas fiestas.
Cabe destacar la alta participación ciudadana, una de las señas de identidad de las fiestas sanvicenteras, con miles de festeros implicados directamente. Muchas familias forman parte de esta tradición generación tras generación, consolidando un fuerte arraigo cultural.
Durante el recorrido, las distintas formaciones han ido depositando sus ramos a los pies del patrón, dando forma a un impresionante mural floral que combina devoción, arte efímero y sentimiento colectivo.
La figura de San Vicente Ferrer, nacido en Valencia en 1350, sigue siendo clave en la identidad local. Predicador dominico de gran influencia en Europa medieval, es considerado uno de los grandes evangelizadores de su tiempo y da nombre al municipio que hoy le rinde homenaje.
La música de las bandas, el aroma de las flores y la emoción de los participantes han convertido, un año más, esta ofrenda en uno de los actos más queridos tanto por vecinos como por visitantes.
San Vicente del Raspeig continúa así viviendo intensamente unas fiestas donde tradición, historia y convivencia se entrelazan en honor a su patrón.