
La gestión de los negocios del clan Sala-Martínez podría estar detrás de este asesinato, aunque al único acusado, de momento, no se le ha podido relacionar con pruebas suficientes con este terrible suceso
El principal móvil para la Policía desde el primer momento fue un enfrentamiento en el seno de la familia Sala-Martínez, a cuenta de la gestión de los negocios del clan. Destituciones y nombramientos para controlar las empresas fundadas por el ya fallecido Vicente Sala y luchas de poder en el control del patrimonio salieron a la luz tras el asesinato de Mª Carmen.
Un año después el crimen sigue sin resolverse, y los indicios contra el único acusado, precisamente Miguel López, no parecen lo suficientemente sólidos como para explicar lo sucedido. La familia está dividida en dos bandos, con la matriarca y su primogénito, Vicente Sala junior, de un lado y sus tres hijas del otro. Mª Carmen Martínez murió asesinada en el concesionario regentado por su yerno, Miguel López, que practicaba el tiro deportivo y conocía bien el manejo de las armas de fuego. Pero ni ha aparecido el arma, ni López dio positivo en la prueba de parafina, ni el ADN en las uñas de la víctima coincide con el del único procesado. La acusación contra Miguel López ha agrandado la brecha ent la familia: Vicente cree, como el fiscal, que Miguel fue el autor material del asesinato. Su esposa y sus dos cuñadas, en cambio, defienden la inocencia del único inculpado, el yerno de Mª Carmen Martínez, Miguel López.
