
Ni Sánchez desveló si indultará o no a los líderes del secesionismo si son condenados; ni aclaró si aceptará otro Gobierno Frankenstein, calificado así por Rubalcaba; ni si pactará con Ciudadanos; ni en qué consiste su España plurinacional
La realidad es que, quienes sí tuvimos la paciencia y la curiosidad de seguir ambos debates en su totalidad y en directo, para no quedar condicionados por esta información sesgada y encorsetada de los medios, tanto escritos como radiofónicos o televisivos (es obvio que hoy todo el interés mediático pivota sobre ello), podríamos concluir que, en términos generales, no hubo meteduras de pata de cierta envergadura, lo que, obviamente, beneficia a quien, según las encuestas, va a ganar las elecciones, y que, como era de esperar, no iba a haber un indiscutido vencedor, con lo que sería temerario vaticinar en qué grado ha podido influir sobre los indecisos para que se decidan por su voto. Ni Sánchez desveló si indultará o no a los líderes del secesionismo si son condenados; ni aclaró si aceptará otro Gobierno Frankenstein, calificado así por Rubalcaba; ni si pactará con Ciudadanos; ni en qué consiste su España plurinacional (de momento camuflada en campaña)….a pesar de las demandas hechas por sus contrincantes, incluido Iglesias que quería despejar que, aunque dieran los números, no formaría un gobierno PSOE-Ciudadanos, según él, de derechas, como ya pretendió anteriormente. Así las cosas, los indecisos tendrán que apostar al final según su propia intuición sobre los acuerdos de gobernabilidad postelectorales, sobre lo que venga después. Entretanto, Ábalos, eufórico, sostiene que «la derecha celebra sus primarias para elegir líder el 28-A»; Rivera manifiesta «prefiero un gobierno sin Vox que respete las libertades civiles»; Feijóo declara «somos la alternativa frente al socialismo y al nacionalismo», pues «la derogación de la Constitución en el programa electoral del PSOE es un hecho, una nación es una»; y Abascal remata afirmando «no descarto que el PP se disuelva tras el 28-A, como la UCD»…..por su parte el nacionalismo y secesionismo apuesta indiscutiblemente por que gane el PSOE sanchista.
La división en la derecha da el Gobierno a Sánchez, pues, aunque el bloque de la derecha PP-Cs-Vox suma más votos que el bloque de la izquierda PSOE-UPodemos, no lograría la mayoría absoluta en escaños
De entrada, mientras PP y Ciudadanos se aferraban a los debates, peleándose entre ellos, para intentar una remontada, bastante incierta, los últimos sondeos que se podían publicar antes del 28-A dan su veredicto. Según GAD3, ocho millones de indecisos pueden evitar otro gobierno Frankenstein, ya que a Sánchez le basta con Podemos y ERC, mientras el centro-derecha confía en el 33% que no tiene decidido su voto, pues el PSOE ganaría las elecciones con el 31´5% de votos y entre 134-139 escaños, seguido de PP con el 20´1% y 81-86, Ciudadanos con el 13´9% y 42-44, Vox con el 11´4% y 30-32, Podemos con el 121% y 27, y Otros con el 11´% y 29. Según NCReport, la división en la derecha da el Gobierno a Sánchez, pues, aunque el bloque de la derecha PP-Cs-Vox suma más votos que el bloque de la izquierda PSOE-UPodemos, no lograría la mayoría absoluta en escaños y el PSOE, que ganaría las elecciones, podría reeditar su pacto de la moción de censura, aunque más de 7´2 millones dudan todavía sobre su voto (dos millones entre Casado y Rivera); los socialistas suben ocho diputados en Andalucía y ERC casi triplica a JxCat, mientras los de Abascal sólo lograrían representación en nueve provincias, ninguna en la España vacía, donde sus votos no se traducirían en escaños. Y, según SigmaDos, los votantes del PSOE rechazan pactar con los independentistas, pues el 72% de los socialistas veta el acuerdo con el separatismo que podría necesitar Sánchez para seguir en Moncloa; los electores de Ciudadanos quieren una coalición con el PP, pero más de la mitad está en contra de que Vox entre en el pacto; ERC concentra casi todo el voto soberanista en Cataluña ante la debacle del partido de Puigdemont y con el PSC en alza. Así está el ambiente político mientras el ex Conseller Jordi Jané admite que dimitió porque se vio venir el 1-O, reconociendo en el Supremo, junto a otros dos consejeros, que su salida del Govern fue a causa de no estar de acuerdo con la vía unilateral emprendida, y «si se daba esta situación de no acuerdo, prefería no continuar», por lo que fue sustituido como Conseller de Interior por el actual acusado Forn.
Por lo que respecta a otros asuntos cabe citar que España se ahorra 82.000 millones en intereses con las políticas de Draghi; que el Estado pierde ya 438 millones en el «Plan E» de la industria; que Bruselas corrige a la baja el déficit de España y lo sitúa en el 2´5%; y que la poeta uruguaya Ida Vitale, con una lección de humildad y sabiduría, recibe el Premio Cervantes de manos de Felipe VI, quien manifiesta que «el afán de universalidad del español anula las diferencias» y reivindica nuestro idioma «como manifestación de unidad».
Y del exterior, destacar que el cómico antisistema Zelenski arrasa en las elecciones de Ucrania y, sin experiencia política alguna, se impone de forma aplastante a su rival, el veterano Poroshenko, quien se apresura en reconocer la derrota; que EEUU eleva la presión a Irán y sanciona la compra de su petróleo, llevándole a su máximo anual; que una movilización masiva por el clima toma la calle en Londres; que la OMS lanza en África la primera vacunación masiva contra la malaria; que Macron baja los impuestos para poner fin a la crisis de los «chalecos amarillos»; y que una oleada de ataques terroristas en cadena (ocho explosiones en iglesias católicas y hoteles de lujo) en Sri Lanka deja el trágico balance de más de 300 muertos (entre ellos una joven pareja de españoles), sembrando de terror el Domingo de Resurrección, y, mientras el país culpa a islamistas locales apoyados por el exterior (al final los ataques son reivindicados por el ISIS), se conoce que la policía alertó dieciocho días antes del ataque……¿no se pudo hacer nada más para intentar evitarlo?, esa es la cuestión.
