Las cámaras de videovigilancia de una vivienda de Elche han sido claves para esclarecer el insólito robo de un loro. Según la Policía Nacional, el detenido, de 46 años, habría accedido sin autorización al patio de la casa aprovechando que la puerta de entrada estaba abierta y se habría dirigido directamente hasta la jaula donde se encontraba el animal.
Las imágenes muestran también la presencia de un segundo hombre en el exterior de la vivienda. Este individuo habría permanecido junto a la puerta y habría facilitado una camiseta al presunto autor para ayudarle a transportar al loro. Los dos hombres abandonaron rápidamente el lugar con el animal.
A partir de las imágenes y de las diferentes informaciones obtenidas durante la investigación, los agentes fueron estrechando el cerco hasta identificar plenamente a uno de los presuntos autores. Incluso llegaron a descartar inicialmente a una persona que había sido señalada como posible responsable.
Una vez localizado, el hombre fue detenido como presunto autor de los delitos de hurto y allanamiento de morada. Durante las actuaciones policiales, el detenido hizo entrega voluntaria del loro, un ejemplar de plumaje verde y con una característica mancha roja en la cabeza. La propietaria fue citada en dependencias policiales y reconoció sin ningún género de dudas al animal como “Pongo”, el loro que había sido sustraído de su vivienda. Tras el reconocimiento, el animal pudo regresar finalmente con su dueña.
La Policía Nacional mantiene abierta la investigación y no descarta nuevas detenciones relacionadas con la sustracción.
Todo lo actuado ha sido puesto ya en conocimiento de la autoridad judicial. Un caso que vuelve a poner de manifiesto el papel de las cámaras de videovigilancia como elemento clave para identificar a los presuntos autores de delitos. En este caso, las imágenes permitieron reconstruir cómo se produjo la entrada en el domicilio y seguir el rastro hasta recuperar al protagonista más inesperado de esta historia: Pongo.

