A falta de algo más de tres meses para las fiestas, las primeras señales de la Navidad ya empiezan a aparecer en las calles de Alicante.
La empresa encargada del alumbrado ornamental ha comenzado los trabajos de instalación y, poco a poco, estrellas, renos, guirnaldas y diferentes motivos navideños empiezan a formar parte del paisaje urbano.
Una estampa que contrasta con las temperaturas que todavía se registran en la ciudad, con un ambiente más propio del verano que de las fechas navideñas.

El montaje coincide además con la vuelta a la actividad habitual después de las vacaciones estivales y con el regreso de vecinos y comerciantes a la rutina.
Alicante vuelve a prepararse así para una de las grandes citas del calendario comercial y turístico. La iluminación navideña se ha convertido en uno de los grandes reclamos de la ciudad y también en una particular competición entre barrios y municipios por ofrecer cada año una decoración más espectacular.
El pasado año, Alicante encendió 2,6 millones de luces LED repartidas en 130 emplazamientos, con cientos de arcos, motivos luminosos y guirnaldas por el centro, los barrios y otros puntos de la ciudad.
Ahora comienza de nuevo la cuenta atrás. Mientras muchos alicantinos todavía apuran los últimos días de verano, la Navidad ya empieza a hacerse hueco en las calles.
Porque en Alicante, aunque el termómetro siga marcando temperaturas veraniegas, la Navidad ya está en marcha.