La ordenanza nace para luchar contra el vandalismo, el ruido, los graffitis, agresiones al patrimonio, actividades de explotación sexual y la mendicidad coactiva, así como nace para fomentar la resolución de los conflictos ciudadanos
La ordenanza ha salido aprobada con los votos a favor de PP, Cs y Vox, y ha contado con los votos en contra de PSOE, Compromís y Podemos, que han lanzado fuertes acusaciones al equipo de gobierno.