La tragedia ferroviaria ocurrida este miércoles en la provincia de Toledo mantiene en vilo a Alicante. La preocupación y la consternación se extienden por toda la sociedad alicantina ante la magnitud del accidente y la incertidumbre sobre el paradero de algunos pasajeros, entre ellos una joven de Alicante que viajaba en uno de los trenes siniestrados.
Se trata de Adriana Marroquín Rodríguez, una ingeniera industrial alicantina, que viajaba en el vagón número ocho del AVE de Renfe que cubría el trayecto entre Madrid y Sevilla. Su familia ha pedido colaboración ciudadana para obtener cualquier información que permita localizarla. Su hermana ha difundido una petición de ayuda a través de las redes sociales.
El accidente se ha producido en el término municipal de Urda, en Toledo, y ha implicado a dos trenes de alta velocidad de Renfe e Iryo que circulaban por el corredor Madrid-Sevilla. La colisión ha provocado el descarrilamiento de varios vagones y ha obligado a desplegar un amplio dispositivo de emergencias para rescatar a las víctimas y atender a los heridos.
La gravedad del siniestro mantiene en máxima alerta a los equipos de rescate. Según los datos difundidos a mediodía por el Gobierno de Castilla-La Mancha, se contabilizaban al menos 30 fallecidos y alrededor de 80 heridos, aunque las autoridades advertían de que el balance podía aumentar a medida que avanzasen las labores de búsqueda.
Mientras tanto, la provincia de Alicante se suma al duelo. Diversos ayuntamientos han convocado minutos de silencio a las ocho de esta tarde en memoria de las víctimas, en una jornada marcada también por la suspensión de actos institucionales y empresariales, entre ellos la Noche de la Economía Alicantina.
La atención está puesta ahora en la evolución de las tareas de rescate y, especialmente, en las familias que continúan sin noticias de sus seres queridos. En Alicante, la búsqueda de Adriana mantiene en vilo a su entorno, pendiente de cualquier información que permita esclarecer su paradero.