La Policía Nacional ha desmantelado una presunta red dedicada a estafar de forma masiva a personas mayores y que habría llegado a apropiarse de sus viviendas.
Hay 32 personas detenidas en una operación que ha destapado un elaborado sistema de engaño. Los integrantes de la organización captaban a personas de avanzada edad y les ofrecían productos para el hogar, como robots de cocina, aspiradores, mirillas electrónicas o colchones.
El problema llegaba después. Los productos eran financiados y las víctimas entraban en una auténtica rueda de deuda, con unas cantidades que, según la investigación, terminaban siendo prácticamente imposibles de asumir.
La situación llevaba a los afectados a entregar como garantía la propiedad de sus viviendas. En total, la trama habría conseguido hacerse con la nuda propiedad de 54 viviendas, la mayoría situadas en la Comunidad de Madrid.
La Policía ha conseguido bloquear la transmisión de esos inmuebles en todos los casos salvo tres. Se trata de tres viviendas que los investigados ya habían vendido después del fallecimiento de sus propietarios.
La investigación pone el foco en la especial vulnerabilidad de las personas mayores frente a este tipo de fraudes y en un mecanismo que iba mucho más allá de una simple venta engañosa: el objetivo final era hacerse con su patrimonio inmobiliario.