El tenista serbio Novak Djokovic admitió la pasada noche que había cometido “errores humanos” en los documentos para entrar a Australia, un fallo que achaca a su equipo de asesores y con el que trata de espantar la polémica que rodea desde hace días su intento de competir en el Open sin estar vacunado contra el coronavirus.

A pesar de haber anticipado que prefería no hacer ningún tipo de declaración hasta que todo el proceso se resolviera, el jugador ha considerado oportuno intentar clarificar las actividades que llevó a cabo los días inmediatamente posteriores al 16 de diciembre, fecha en que, según la documentación aportada por sus abogados, se hizo una prueba PCR que dio como resultado positivo por covid.
La situación de Djokovic, campeón defensor del Abierto de Australia, donde se ha coronado nueve veces, sigue en el limbo de cara al primer major de la temporada, que se inaugura el lunes.