¿Han cesado ya a Tezanos? No. Entonces tengo que deducir que su trabajo no es hacer predicciones científicas antes de las elecciones, sino lanzar afirmaciones supuestamente elaboradas con aires de ciencia sociológica – pero sin tener nada de ella- que sirven para espolear a determinada parte del electorado fervoroso. He ahí el motivo y la razón de ser de su sueldo que pagamos todos.
Con el alma en un hilo por si cesan a este abuelo – me pasa ocho años por lo menos- lo dejan con la pensión y limitado a vigilar obras o yendo a buscar el pan por las mañanas.Encogido el ánimo – y más cosas- me voy con Casilda a la plaza “delscavalls”, no cara al sol y que hacen guardia sobre los luceros, porque la cerveza me llama, ejerce un efecto sedante y antidepresivo inigualable. No voy, como dice el De Manuel, abuelo vitriólico y falto de tratamiento, a buscar adolescentes, aunque la que sirve la Alhambra verde lo es. Va de luto e intramuscular, con camiseta de tirantes y mini pantalón que, en el Irán de la sharía, ya le habría costado una lapidación segura, contra las cuales no he oído a las feminazis protestar ni una sola vez. Me apuntaré a sus grupos voceadores cuando las oiga reivindicar los estados laicos y las mujeres sin velo, ni trapos y más trapos, mientras el moro patriarca disfruta fresquito con el barrigón al aire en la playa del Postiguet. De Manuel: mi horquilla la constituyen señoras de 45 a 55 años y ya ni eso por imposibilidad metafísica. No me he hecho gay, me he hecho asexual.
Todo el mundo anda tocándose la ropa a ver qué pasa aunque a todos los portavoces, bien aleccionados, se les llene la boca con lo de: “hay legislatura para tres años”.
¡Milagro! No he terminado de sentarme, la tarde está bochornosa y la cerveza es urgente, cuando aparece, como si me estuviera esperando, la rubia del Jaguar.
¡Hola, buenas tardes! – exclama jacarandosa-. ¿Votaste ayer? – enlaza su pregunta con la exclamación primera y me pregunto en la intimidad: ¿habré ligado debido a mi porte noble, “espercojao” y cachas de gimnasio?
Ya lo creo que he votado, pero me da que no ha servido para mucho porque el partido al que voté no ha sacado nada. Me disponía a reflexionar sobre los resultados, pero prefiero charlar contigo a pensar en la política y sus protagonistas.
Yo he votado a Alvise, dice la rubia. Vaya por Dios – respondo- valgo como adivino menos que Tezanos. Habría jurado que votabas a los populares o a Abascal. A Alvise no lo conozco aunque tiene mérito que, sin infraestructura, solo con las redes saque los mismos votos que una vicepresidente del gobierno.
¿Cuál es tu análisis de la situación? -insiste la rubia reconvertida en periodista preguntona. Ha ganado el PP, eso está claro, pero la derrota de Pedro ha sido insuficiente. Todos creíamos que la amnistía ilegal y fraudulenta, enfocada solo a garantizar su permanencia en la Moncloa, le iba a pasar una factura más grande y no ha sido así. Su base de apoyo, por más barrabasadas que haga, no baja del treinta por ciento. El puto amo, como ellos mismos le dicen, pone al partido a trabajar y toda su maquinaria, antigua pero potente, se pone a la faena sin dudarlo. Son muchos cargos públicos, muchos sillones, muchos sueldos y muchas prebendas las que andanen juego como para no dejarse hasta los cuernos en el empeño. Mira Yolanda, la vicepresidente, muy roja ella, muy peleona. Se ha estrellado y ha sacado los mismos votos que ese tal Alvise y ha dimitido, pero solo de su cargo en el partido, no de sus sueldos públicos ni sus puestos. Ahora hay que ver es cuál es su fuerza como militante de base de Sumar y en qué posición incómoda y débil queda en el gobierno.
Todo el mundo anda tocándose la ropa a ver qué pasa aunque a todos los portavoces, bien aleccionados, se les llene la boca con lo de: “hay legislatura para tres años”. Los legos, los ignorantes, los de la calle añadimos: Si quiere Puigdemont y él solo va a querer si lo hacéis presidente de Cataluña, si lo reponéis en el puesto del que -conforme ha proclamado- fue ilícitamente desposeído. ¡Hay que joderse! un tío que en las elecciones de ayer ha sacado un asiento y ese diputado ni siquiera pudo votar en ellas porque esta tan fugado como su jefe.Andan a la greña, peleando en el parlament catalán solo por el poder y saltándose todo lo que haya que saltarse. ¡Cosas veredes, Sancho! Como decía Don Quijote.
Me fío de los políticos lo mismo que de las mujeres – y de los hombres, digo mirando fijamente a la rubia ante su cara de extrañeza por la afirmación supuestamente machista-. Una mujer – y un hombre, que somos todos del mismo material- te jura amor eterno, te dice que eres único en su vida y, a poco que te descuidas, te la encuentras con los corchetes sueltos y de refocile con el monitor de su gimnasio. No me creo nada, aquí te dicen que hay legislatura para tres años, y si pega un zapatazo Puigdemont porque no lo hacen presidente, nos vemos otra vez en el colegio electoral haciendo cola ante la urna con el coñazo consiguiente de Sánchez, Begoña, Feijoo, Abascal, Alvise y el interrogante de donde irá a parar Yolanda, casi tan breve como aquel Papa al que no le dio tiempo ni a conocer los aposentos vaticanos enteros.
Por ese Don Quijote que has citado – la rubia del Jaguar se ha venido arriba y se ha sentado a la mesa. Veo que la charla política me va a costar otra cerveza- te quería yo preguntar. No te creas que no he leído tu anterior artículo. ¿Qué es eso del Quijote negro e histórico?
Lo tienes muy fácil. Tú pones el nombre en las redes y te sale. Algo creado por puro afán literario, cultural y lúdico. Cosa rara ¿verdad?
Yo aterricé en El Pedernoso con mi amiga escritora Anabel Escribano para hablar de literatura, en concreto del “357 Magnum. Por ti me juego la salvación”. Me encantó el pueblo. Había pasado mil veces por él, en la antigua carretera de Alicante a Madrid, pero nunca se me ocurrió parar. Es un pueblo limpio, ordenado, con edificios preciosos y con una biblioteca y un club de lectura, cuidados, impulsados por el ayuntamiento y su entusiasta alcaldesa, que aquí sí sirve para mucho. Propusimos – sin cobrar, que las cosas que realmente valen hay que hacerlas por amor al arte- hacer una semana literaria única y que, esa tierra solo podía llamarse Quijote. Ana, la alcaldesa, se puso en marcha.
Perdido en mitad de la Mancha, en eso que ahora llaman la España vaciada porque te hacen una autovía y facilita el desplazamiento, pero hunde a los pueblos que rodea pues no para ni Dios, solo en esa llanura hay un molino que nos ha servido de emblema: QUIJOTE NEGRO E HISTÓRICO.
Hace unos días escribí sobre autores importantes que han estado en El Pedernoso. Metí la pata o me expresé mal. Jorge Manrique, el palentino autor de las “Coplas a la muerte de su padre”, estuvo acampado en El Pedernoso y murió en Castillo de Garcimuñoz, pero no en la reconquista que ya andaba bastante avanzada, aunque aún no había caído Granada, sino en la guerra civil que protagonizaron Isabel la Católica y su sobrina la llamada Beltraneja. Mucho habría que decir de esto pero nos pasaríamos de artículo y me echarían del periódico como me echaron de casa o antes de los claretianos, aunque no hay ni un escritor medianamente interesante que no haya sido expulsado de más de un sitio o metido preso – en ello estoy. En esa guerra, partidario de la católica, murió Jorge Manrique.
Vivía en El Pedernoso, a principios del siglo XVII, un tatarabuelo mío llamado Don Rodrigo Pacheco de Avilés. Era un noble acomodado – me parezco poco a mi tatarabuelo- que andaba peleado con Cervantes porque este “tuvo amores” con su hermana Magdalena. Ya ven cómo los problemas de bragueta han existido siempre. No tienen enmienda. He ahí una de las varias veces que Cervantes acabó en la cárcel.

En la iglesia de Argamasilla de Alba – los vamos a invitar al QUIJOTE NEGRO E HISTÓRICO- hay un cuadro en el que mi tatarabuelo, Pacheco de Avilés, postrado por una gravísima enfermedad tiene una aparición de la Virgen. Ya saben, apariciones y milagros hay para dar y vender, líos de obispos y sacristanes para buscarse la vida. El diagnóstico a Pacheco de Avilés – mi tatarabuelo- no aclara demasiado su patología “un gran dolor en el cerebro de una frialdad que le cuajó dentro”. Aquí tenemos la idea cervantina del Quijote: “ de poco dormir y de mucho leer, se le secó el cerebro de modo que vino a perder el juicio”.
Los pintores, los escritores… suelen volcar en sus obras a quienes quieren bien y a quienes tienen manía. Mi tatarabuelo se peleó con Cervantes por causa de los amoríos – con suelta de corchetes y refajos, evidentemente- del escritor universal con su hermana Magdalena. Este lo colocó de loco loquísimo en el Quijote y lo hizo inmortal. De aquellos polvos vinieron estos lodos y más que lodos fueron la obra más grande que ha escrito pluma humana, incluida la Biblia que no la escribió uno sino muchísimos durante siglos. En El Pedernoso. Por eso Cervantes no quería acordarse del pueblo, porque mi tatarabuelo, natural de ahí le hizo entrar preso por enésima vez. Seguiré investigando.