El Ayuntamiento de Alicante ha iniciado los trámites para garantizar que el Cementerio Municipal Nuestra Señora del Remedio disponga de espacios adaptados a las necesidades de la comunidad islámica local, después de años de reclamaciones por parte de este colectivo. Según fuentes municipales, “el proyecto de adecuación está en trámite” y se trabaja “para que todas las confesiones tengan espacio digno en el camposanto sin discriminación”.
La modificación forma parte de la ampliación del cementerio que se ha venido ejecutando durante 2025 y que, según el equipo de gobierno, incluye parcelas pensadas para enterramientos musulmanes y judíos y ajustes en el diseño (tanto en las sepulturas como en el riego y la arboleda) para respetar las prácticas funerarias de ambas confesiones. El proyecto de obra que se modificará fue adjudicado a empresas locales y contempla cambios técnicos para que las tumbas cumplan requisitos como el contacto directo con la tierra y la orientación hacia La Meca en los casos musulmanes.
La comunidad islámica de Alicante estima que en la ciudad residen alrededor de 50.000 musulmanes, una cifra que, subrayan sus representantes, explica la insistencia en contar con opciones funerarias públicas que permitan sepulturas conforme a su rito sin tener que repatriar cuerpos o asumir costes elevados. Miembros del colectivo han señalado que, aunque se han reservado unidades en la ampliación, éstas aún no están plenamente operativas hasta que se concreten los trámites administrativos y la ordenanza correspondiente.
Según datos hechos públicos durante la planificación de la obra, la ampliación dotó al camposanto de miles de nuevas unidades funerarias: alrededor de 2.550 nuevas unidades en total, de las que se han reservado decenas específicamente para enterramientos musulmanes (en torno a 175 plazas señaladas en los distintos comunicados informativos sobre la ampliación). No obstante, desde la comunidad islámica se considera que esas cifras son insuficientes frente a la demanda real y reclaman una solución más amplia o incluso la posibilidad de un cementerio de titularidad confesional si fuera necesario.
El anuncio municipal se produce en un contexto más amplio: en otras ciudades españolas la falta de respuesta administrativa a las peticiones de enterramientos islámicos ha terminado en recursos y sentencias. Un ejemplo reciente es la sentencia que obligó al Ayuntamiento de Cartagena a habilitar un área del cementerio municipal para enterramientos islámicos, al considerar que el silencio administrativo vulneraba la libertad religiosa. Este precedente judicial aparece en la agenda de reivindicaciones de asociaciones que defienden el derecho a ser enterrado según la propia creencia.
Desde el consistorio, responsables municipales han defendido que la intervención persigue “evitar la discriminación” y ajustar la obra a las observaciones planteadas por las comunidades religiosas consultadas. Fuentes técnicas municipales indican que las modificaciones no suponen un aumento significativo del presupuesto adjudicado, sino cambios puntuales en el diseño y en la tipología de algunas sepulturas para adaptarlas a los ritos religiosos. Aun así, las asociaciones islámicas piden que la tramitación administrativa sea rápida y transparente para que las nuevas parcelas puedan utilizarse cuanto antes.
La apertura de estos espacios y la modificación de las ordenanzas municipales para regular enterramientos confesionales será el siguiente paso administrativo: el Ayuntamiento deberá concretar plazos, condiciones de uso y coordinación con las mezquitas y entidades representativas para garantizar que los servicios funerarios respeten las prácticas religiosas. Alicante Al Día seguirá la evolución de este expediente y dará voz tanto al Gobierno municipal como a las asociaciones islámicas para informar sobre fechas de puesta en servicio y detalles técnicos.