El Ayuntamiento de Alicante no establecerá un porcentaje máximo de puestos de hostelería en los mercados municipales. Así lo ha confirmado la concejala de Comercio, Lidia López, quien ha explicado que la normativa europea sobre libertad de establecimiento impide fijar límites de este tipo, por lo que la nueva Ordenanza Municipal de Mercados no incorporará la principal reclamación de los placeros, que solicitaban que los negocios de restauración no superaran el 12 % del total de establecimientos.
La edil popular, en declaraciones a 12TV, ha defendido que la situación actual dista de esa cifra. Según ha precisado, los puestos de hostelería representan actualmente el 9 % de los 271 establecimientos existentes en el Mercado Central, por lo que considera que no existe una presencia desproporcionada de este tipo de actividad.
López ha señalado que el equipo de gobierno ha optado por centrar la regulación en aspectos relacionados con la organización de los espacios comunes, las zonas de tránsito y el funcionamiento interno de los mercados, en lugar de establecer restricciones cuantitativas que, según sostiene, serían contrarias a la legislación vigente.
La normativa europea impide fijar cuotas
El Ayuntamiento fundamenta esta decisión en la Directiva 2006/123/CE del Parlamento Europeo y del Consejo relativa a los servicios en el mercado interior, una norma cuyo objetivo es garantizar la libertad de establecimiento y eliminar restricciones injustificadas al ejercicio de actividades económicas.
Esta directiva fue incorporada al ordenamiento jurídico español mediante la Ley 17/2009, de libre acceso a las actividades de servicios y su ejercicio, cuyos principios también recoge la Ley de Comercio de la Comunitat Valenciana. Según el Consistorio, este marco legal impide imponer porcentajes máximos para una determinada actividad económica dentro de los mercados municipales.
«No se puede establecer un porcentaje para delimitar los puestos porque la Ley de Competencia no lo permite», ha resumido la responsable municipal.
Control de nuevas licencias
Pese a ello, el gobierno de Luis Barcala asegura que seguirá controlando la implantación de nuevos negocios de restauración. López ha explicado que, actualmente, estos establecimientos se concentran en las zonas perimetrales de los mercados y que cada solicitud de apertura o traspaso es analizada de forma individual para comprobar que cumple las condiciones urbanísticas y de funcionamiento.
Entre otros aspectos, el Ayuntamiento revisa que la actividad hostelera quede retranqueada dentro de la unidad comercial y no invada los espacios de circulación.
No obstante, la concejala no ha concretado qué mecanismos utilizará el equipo de gobierno para evitar que el peso de la hostelería siga creciendo en el futuro, limitándose a afirmar que el objetivo es que la actividad comercial «se desarrolle con normal funcionamiento y no haya un exceso».
Más facilidades para bares y cafeterías
La modificación de la Ordenanza Municipal de Mercados, que será analizada por el Consejo Local de Comercio el próximo 21 de julio, sí incorpora importantes novedades para los establecimientos de hostelería.
Entre ellas figura la posibilidad de solicitar autorización para instalar mesas y sillas en las zonas comunes de los mercados, siempre que se respeten los anchos mínimos de paso y no se dificulte la circulación de clientes y trabajadores.
Además, estos negocios podrán disponer de horarios ampliados, dentro de los límites que establezca el Ayuntamiento y siempre que sean compatibles con las labores de limpieza, mantenimiento, seguridad y con el horario máximo de cierre del recinto.
Modernización de los mercados
El gobierno municipal justifica estas medidas como parte de su estrategia para modernizar los mercados tradicionales y hacerlos más atractivos para nuevos consumidores.
Según el texto de la propuesta, la reforma pretende «promover la competitividad, el emprendimiento y la viabilidad de los mercados municipales», favoreciendo la incorporación de nuevas modalidades de venta de productos alimentarios y actividades de restauración que complementen la oferta comercial y generen sinergias entre el comercio tradicional y el ocio gastronómico.
Sin embargo, la decisión de no fijar un límite a la hostelería mantiene abierto uno de los principales frentes con las asociaciones de placeros, que desde hace meses vienen reclamando una regulación más estricta para preservar la función tradicional de los mercados como espacios dedicados prioritariamente a la venta de productos frescos y alimentación.