La iniciativa fue planteada por la patronal de la construcción en una reunión mantenida hace unos días con responsables municipales y ha reabierto el debate sobre el modelo urbanístico y de movilidad del centro de la ciudad
Grupo 12 Comunicación
El equipo de gobierno del Ayuntamiento de Alicante no contempla incorporar al futuro Plan General Estructural la propuesta lanzada recientemente por la Federación de Obra Pública de Alicante (FOPA) para peatonalizar todo el frente litoral y canalizar el tráfico a través de un túnel subterráneo de aproximadamente un kilómetro bajo la Explanada.
La iniciativa fue planteada por la patronal de la construcción en una reunión mantenida hace unos días con responsables municipales y ha reabierto el debate sobre el modelo urbanístico y de movilidad del centro de la ciudad. La propuesta apuesta por liberar completamente de vehículos el frente marítimo y crear una gran plataforma peatonal junto al puerto y la Explanada, una de las imágenes más reconocibles de Alicante.
Sin embargo, a preguntas de 12TV, los portavoces del gobierno municipal, Cristina Cutanda y Manuel Villar, han mostrado reservas ante esta actuación. Ambos consideran que se trata de una infraestructura de “muy elevado coste económico” y recuerdan que el Plan Estructural actualmente en fase de exposición ya contempla alternativas de movilidad para reducir la presión de tráfico en la fachada litoral.
Desde el ejecutivo de Luis Barcala insisten en que el documento urbanístico apuesta por redistribuir los flujos de circulación hacia otras vías de la ciudad, apoyándose en proyectos como la Vía Parque, la futura Estación Central del TRAM o el desarrollo del Parque Central, iniciativas con las que el Ayuntamiento pretende descongestionar progresivamente el eje del puerto y la Explanada.
La propuesta de FOPA ha generado interés en distintos sectores económicos y urbanísticos al plantear una transformación integral del litoral urbano. Según diversas estimaciones recogidas en los últimos días, la obra podría situarse entre los 200 y los 300 millones de euros.
El debate sobre el soterramiento del tráfico en el frente marítimo no es nuevo en Alicante. Distintos gobiernos municipales han estudiado fórmulas similares durante las últimas décadas, aunque ninguna llegó a ejecutarse debido a su complejidad técnica y financiera. Ahora, en pleno proceso de revisión del Plan General, la idea vuelve a escena, aunque el actual equipo de gobierno deja claro, por el momento, que no forma parte de sus prioridades urbanísticas inmediatas.
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