El Ayuntamiento de Alicante ha anunciado nuevas medidas para frenar la expansión del alquiler turístico y contener los efectos del turismo masivo en la ciudad. El alcalde, Luis Barcala, ha avanzado este lunes las «líneas maestras» de una modificación urbanística que pondrá límites al crecimiento de las viviendas de uso vacacional y endurecerá las condiciones para su autorización.
Entre las principales medidas previstas destaca la fijación de un número máximo de plazas por habitante, con el objetivo de equilibrar la oferta turística y la residencial. Además, se establecerá una prohibición total de este tipo de alojamientos en las denominadas zonas saturadas, donde la densidad de pisos turísticos ha generado tensiones en el mercado inmobiliario y molestias a los vecinos.
Otro de los cambios más relevantes será la exigencia de un acceso independiente para las viviendas vacacionales situadas en edificios residenciales, con el fin de evitar conflictos de convivencia en las comunidades de propietarios.
Prohibido pisos turísticos en bajos comerciales
La modificación propuesta para el PGOU impedirá transformar los bajos de las principales calles comerciales en alojamientos turísticos, protegiendo así el tejido comercial tradicional y el uso original de estos espacios.
Estas medidas llegan después de que, en enero de este año, el consistorio aprobara la suspensión temporal de nuevas licencias para viviendas de uso turístico, un primer paso para revisar la normativa vigente ante el auge de este fenómeno.
El Ayuntamiento confía en que la nueva regulación contribuya a garantizar un equilibrio sostenible entre la actividad turística, el derecho a la vivienda y la convivencia vecinal. El texto definitivo de la modificación urbanística se presentará en las próximas semanas para su debate y aprobación inicial.