La campaña del Black Friday ha arrancado en Alicante con un ambiente de optimismo moderado entre los comerciantes locales, que confían en que la bajada de temperaturas y la proximidad de la Navidad disparen el consumo. Según comerciantes consultados, la apertura de la iluminación navideña, la inauguración del Belén Monumental de Alicante y la decoración en zonas comerciales han contribuido a dinamizar la actividad comercial.
Para muchos, estos primeros días ya reflejan un “ambiente de compras” más animado, tras un otoño complicado en el que las ventas de ropa de abrigo se resintieron por unas temperaturas inusualmente suaves para la época. “La caída de las temperaturas ha aumentado la venta de ropa de invierno”, asegura el presidente de la asociación de comerciantes Corazón de Alicante, Vicente Armengol.
Buenas expectativas en un contexto positivo
Los datos nacionales acompañan este optimismo: el comercio minorista en España registró aumentos de facturación en octubre, antes incluso del inicio oficial de las rebajas, con un crecimiento del 5,4 % interanual. Esto sugiere que, pese a la inflación y a la incertidumbre económica, el consumo sigue retenido gracias al tirón de campañas como Black Friday.
En Alicante, la combinación del encendido navideño —con su árbol gigante en la Avenida de la Constitución—, la decoración urbana y el ambiente festivo ha generado una “llamada” de público hacia el centro de la ciudad. Según Armengol, los primeros fines de semana con las luces encendidas ya han sido “espectaculares” en cuanto a afluencia de gente, lo que augura un buen desarrollo de las ventas en las próximas semanas.
Además, comerciantes locales esperan que el impulso no se quede solo en ropa o moda, sino que se traslade a otros sectores habituales de las compras navideñas: calzado, tecnología, juguetes y productos de hogar.
Comercio local, entre el impulso y los retos
No obstante, no todos los negocios afrontan la campaña con la misma expectativa. Tal como advierten desde Corazón de Alicante, “los descuentos muy agresivos” —tan característicos de otros Black Friday— no siempre son viables para el pequeño comercio, que debe mantener márgenes razonables para asegurar su supervivencia. En este sentido, muchos optan por descuentos moderados o promociones selectivas antes que por rebajas salvajes que comprometan la viabilidad del negocio.
Aun así, el empuje de la decoración navideña, el Belén Monumental, la bajada de temperaturas y una campaña del Black Friday que parece estar funcionando configuran un escenario esperanzador para que el comercio alicantino recupere impulso de cara a las fechas festivas.