La Comisión de Pólvora de la Junta Festera de Moros y Cristianos de El Campello ha organizado este domingo las primeras prácticas de tiro para un grupo de 20 nuevos tiradores de trabuco que se incorporarán a las filas de las comparsas de ambos bandos durante las próximas Fiestas de Moros y Cristianos.
Las sesiones se han desarrollado en Sant Vicent del Raspeig, en un espacio autorizado y bajo estrictas medidas de seguridad. Durante las prácticas, los nuevos tiradores han podido familiarizarse con el manejo del trabuco, la carga de pólvora negra y las técnicas de disparo propias de la arcabucería tradicional.
Todos los participantes habían superado previamente el curso obligatorio de manejo de pólvora exigido por la normativa vigente, un requisito imprescindible para poder participar en los actos festeros en los que interviene la pólvora.
Estas primeras prácticas suponen un paso fundamental en la preparación de algunos de los momentos más espectaculares de las Fiestas de Moros y Cristianos de El Campello, como el Desembarco en la playa del Carrer la Mar, los Alardos y las Embajadas, en los que las salvas de los tiradores desempeñan un papel protagonista.
Desde la Junta Festera se ha destacado el creciente interés de los festeros por incorporarse a estos puestos, que requieren rigor, disciplina y un profundo respeto tanto por la tradición como por las normas de seguridad.
“La incorporación de nuevos tiradores garantiza la continuidad y el esplendor de uno de los elementos más identitarios de nuestras fiestas”, han señalado desde la organización festera.
El aumento del número de tiradores acreditados permitirá reforzar uno de los elementos más característicos de las fiestas campelleras y contribuirá a mantener su carácter multitudinario y espectacular, consolidándolas como una de las celebraciones festeras más vivas y atractivas de la provincia de Alicante.
Los nuevos tiradores se sumarán así a los festeros que ya cuentan con experiencia en el manejo del trabuco para poner el tradicional sonido de la pólvora al servicio de unas jornadas en las que el ruido, el color y la emoción volverán a llenar las calles y la costa de El Campello.