El Congreso abre esta semana el nuevo curso parlamentario bajo la presión de Junts, que ya avisa de que negociará con el Gobierno “pieza a pieza” y, si hace falta, votará con el PP en un hemiciclo por el que deberán pasar normas de calado, en especial los Presupuestos Generales del Estado.
En las filas de JxCat consideran que el pacto entre ERC y PSC para la investidura del socialista Salvador Illa como presidente de la Generalitat “refuerza” la estrategia del partido en Madrid y les da manos libres para continuar negociando “pieza a pieza” con el Gobierno
El Gobierno de coalición se enfrenta a un nuevo periodo de sesiones, que celebrará su primer pleno en la segunda semana de septiembre, con las mismas dificultades que inició la legislatura para sacar adelante sus iniciativas, de nuevo con todas las miradas puestas en la formación de Carles Puigdemont.
Junts: manos libres para negociar pieza a pieza

En las filas de JxCat consideran que el pacto entre ERC y PSC para la investidura del socialista Salvador Illa como presidente de la Generalitat “refuerza” la estrategia del partido en Madrid y les da manos libres para continuar negociando “pieza a pieza” con el Gobierno central, según subrayan a EFE fuentes de la formación.
Desde el partido recuerdan que no forman parte de ningún bloque, que no han firmado ningún acuerdo de legislatura con el PSOE y que no les importa votar en el mismo sentido que el PP, como ha ocurrió la pasada semana en la Diputación Permanente en relación con la comparecencia de la vicepresidenta primera del Gobierno, María Jesús Montero.
JxCat celebrará los días 25, 26 y 27 de octubre un congreso extraordinario “de autoafirmación”, en el que se prevé que el liderazgo de Carles Puigdemont quede reforzado a nivel orgánico.
Aunque las mencionadas fuentes aseguran que este cónclave no supondrá un cambio en su estrategia en Madrid, la correlación de fuerzas que resulte del mismo puede hacer que los sectores menos pactistas acaben cogiendo más fuerza en el debate interno de la formación.
Pero no sólo Junts amenaza con poner difíciles las votaciones en el Congreso, Podemos también ha dejado claro que dará la batalla al considerar que los socialistas no tienen intención de aprobar las transformaciones que necesita España.