Los conductores de Alicante tendrán que esperar para conocer cuándo podrán utilizar las 3.000 nuevas plazas de estacionamiento regulado previstas en la ciudad. La ampliación de la zona azul y naranja no llegará, al menos, antes de las elecciones generales del próximo 29 de noviembre, después de que el Ayuntamiento haya paralizado la renovación del servicio.
El proyecto contempla ampliar la oferta de aparcamiento regulado y reorganizar el estacionamiento en distintas zonas de Alicante. Sin embargo, su puesta en marcha queda pendiente de la tramitación de un nuevo contrato que incluye tanto la gestión de la ORA como el servicio de retirada de vehículos mediante la grúa municipal.
La licitación se había planteado inicialmente por un importe de 140 millones de euros. Ahora, el consistorio estudia la posibilidad de incrementar esa cantidad antes de conocer las ofertas económicas de las empresas interesadas, una decisión que podría modificar las condiciones económicas previstas para la prestación del servicio.
El retraso afecta, por tanto, a uno de los proyectos municipales relacionados con la movilidad urbana y la disponibilidad de aparcamiento. Las nuevas plazas deberán esperar a que avance la renovación contractual, sin que la fecha definitiva de implantación haya quedado concretada.
Mientras tanto, los usuarios seguirán dependiendo de las plazas reguladas actualmente disponibles, a la espera de que el Ayuntamiento despeje las incógnitas sobre el calendario, el coste definitivo del contrato y el alcance de la futura ampliación.
La principal incógnita es ahora cuándo se retomará la licitación y si los cambios presupuestarios previstos permitirán desbloquear un contrato que resulta necesario para desplegar las nuevas plazas de zona azul y naranja en Alicante.