El Grupo Municipal Socialista, a través del concejal Eduardo Rodríguez, ha exigido al gobierno de Luis Barcala (PP) que aclare cuánto costará desmontar el campo de fútbol de césped artificial de Tómbola, para volver a habilitarlo después en la misma parcela, pero en distinta ubicación. También ha reclamado que se especifique cuánto tiempo permanecerá clausurada la instalación deportiva que, en la actualidad, utilizan más de 500 familias. Todo para dar cabida al nuevo pabellón deportivo, que ya tendría que estar en construcción.
Eduardo Rodríguez critica que el campo de fútbol de césped artificial, que se inauguró hace sólo 15 meses con un coste de 360.000 euros, tendrá que ser desmantelado al proyectar el nuevo pabellón justo en esa ubicación de la parcela
Rodríguez ha recordado que esta instalación deportiva se inauguró en enero de 2024, es decir, hace 15 meses, y tuvo un coste de 360.000 euros para las arcas municipales. El concejal socialista preguntó en el pleno celebrado el pasado jueves si, efectivamente, entraba en los planes del gobierno municipal desmontar el campo de fútbol de césped artificial para poder encajar el pabellón en esa misma parcela. El responsable municipal de Deportes, Toni Gallego, dio la callada por respuesta. Sin embargo, ha sido en el marco de la junta de distrito número 3 cuando ha tenido que admitir que, efectivamente, habrá que desmontar toda la instalación para dar cabida al pabellón.

“La falta de planificación del gobierno del PP no sólo genera un perjuicio a las arcas del Ayuntamiento sino que, además, dejará durante meses sin esta instalación deportiva a las cerca de 500 familias que la utilizan. No es aceptable que se haya programado la construcción de un pabellón que ahora no cabe en el lugar donde se proyectó. Es una chapuza que no se puede permitir la décima ciudad de España”, ha señalado Rodríguez.
El concejal socialista ha explicado que los campos de fútbol de césped artificial tienen una durabilidad de al menos 10 años. Sin embargo, el de Alicante tendrá que ser desmontado cuando ni siquiera ha cumplido año y medio, con los costes económicos que conlleva. “No estamos en contra de la construcción de nuevas instalaciones deportivas, siempre que se haga con sentido común y no se abandonen las ya existentes”, ha añadido.