El juez considera que existen «indicios serios, racionales, sólidos y fundados» de la participación de Oltra, «número dos» del Gobierno que preside el socialista Ximo Puig, en los hechos por los que se investiga ya a otras trece personas.
Con la imputación de la consellera no han tardado en producirse las primeras reacciones. Para el Partido Popular a Oltra no le queda otro camino que el de dimitir. Para Vox, que ejerce de acusación particular Oltra tiene que cambiar el sillón azul por el banquillo de los acusados y avanzan que seguirán con esta batalla en la calle, en las instituciones y en los tribunales. Ciudadanos también exige la dimisión de la vicepresidenta mientras que Ximo Puig evita pronunciarse sobre si Oltra debe abandonar su cargo en el gobierno autonómico.