El equipo de gobierno del Partido Popular (PP) en el Ayuntamiento de Alicante, liderado por el alcalde Luis Barcala, ha anunciado que implementará “todos” los compromisos previamente acordados con Vox de cara a la negociación de los presupuestos municipales de 2026. Según fuentes municipales, cuentan con menos de 20 días para aprobar las cuentas antes de que finalice el año. En ese plazo, el PP deberá sacar adelante medidas como la financiación de la oficina “antiaborto” (denominada oficialmente “oficina de atención a la maternidad”), la apertura de un servicio de atención a cuidadores, y la revisión del contenido del Observatorio de Medio Ambiente de Alicante, entre otras.
Presupuestos 2026: cifras y contexto
El pasado 3 de diciembre, el Ayuntamiento presentó con carácter sorpresa el borrador de los presupuestos de 2026, que ascienden a 367,3 millones de euros, un incremento del 5,8 % respecto al ejercicio anterior.
La presentación se hizo mediante una junta de Gobierno local convocada con apenas media hora de antelación para los medios, lo que ha suscitado críticas por falta de transparencia.
A pesar del volumen global de los presupuestos, la parte destinada a inversiones se sitúa relativamente contenida: 19,6 millones de euros, e incluye proyectos pendientes de años anteriores como la rehabilitación del mercado de Benalúa o la conclusión del parque de La Torreta.
Vox: socio necesario, pero exigente
El papel de Vox vuelve a ser clave en la aprobación de las cuentas. La portavoz municipal del partido, Carmen Robledillo, dejó claro que su apoyo no será automático: “No vamos a dar ningún cheque en blanco”, afirmó en declaraciones recogidas tras la convocatoria express.
La formación ultra exige la materialización efectiva de sus principales reclamaciones antes de respaldar el presupuesto. Entre estas demandas figuran la oficina de atención a la maternidad (calificada por la izquierda como “antiaborto”), la atención al cuidador, y otros compromisos ideológicos y organizativos recogidos en pactos anteriores.
Compromisos ya puestos en marcha… y promesas pendientes
Algunas medidas pactadas entre PP y Vox ya han comenzado a materializarse. La oficina de “atención a la maternidad” se abrió en noviembre de 2024, aunque generó fuertes críticas de partidos de izquierda, que la tildaron de “chiringuito ideológico” y denunciaron que supone una instrumentalización de los derechos de las mujeres con fines políticos.
Además, el PP asegura haber avanzado en otros proyectos vinculados a acuerdos con Vox: reurbanización de calles, rebaja de impuestos, planes de aparcamiento, reformas en centros comunitarios, empezando obras de la Policía Local, entre otros.
Sin embargo, la aprobación definitiva del presupuesto de 2026 —y con ello la garantía de ejecución de todas estas medidas— depende ahora del respaldo formal de Vox, lo que mantiene la ciudad a expensas de un acuerdo final en menos de tres semanas.
Críticas desde la oposición y dudas sobre el cumplimiento real
Los partidos progresistas del Ayuntamiento —PSPV, Compromís y Esquerra Unida – Podem— han pedido la retirada del borrador de presupuestos. Lo califican de “irrealista” y de carecer de garantías para ejecutar las inversiones prometidas, especialmente si éstas dependen del cumplimiento de compromisos con Vox.
Por su parte, se cuestiona la inversión real en políticas sociales ya que en ejercicios anteriores muchas partidas quedaron sin ejecutar —como parte de los fondos contra la violencia de género, por ejemplo— lo que genera desconfianza sobre la capacidad del gobierno municipal para cumplir las nuevas promesas.