El recién nombrado concejal de Limpieza y Parques y Jardines del Ayuntamiento de Alicante, Rafael Alemañ, asume el cargo con un reto mayúsculo por delante: mejorar el estado general de limpieza de la ciudad y combatir de forma eficaz los vertidos ilegales de escombros y enseres, un problema persistente que afecta tanto a barrios urbanos como a zonas periféricas de la ciudad.

En los últimos años, las quejas vecinales por la acumulación de basuras, muebles abandonados y residuos de obras se han multiplicado en todos los barrios de la ciudad, Partidas Rurales y algunos puntos del extrarradio, aunque también es un problema que afecta a los barrios del centro y colindantes. Las asociaciones vecinales y colectivos sociales han exigido en reiteradas ocasiones una respuesta más contundente del Ayuntamiento ante esta problemática, pero el problema, lejos de solucionarse, va creciendo con el paso del tiempo.

El nuevo concejal Rafael Alemañ tendrá que reforzar la vigilancia e intensificar las sanciones contra quienes incumplen las normas de vertido, además de mejorar la coordinación con la contrata de limpieza, en manos de la UTE Netial, para aumentar la frecuencia de recogida en zonas sensibles, baldear las calles con mayor frecuencia y eficacia y mejorar la calidad del servicio.
El nuevo edil de Limpieza tendrá que valorar la posibilidad de incorporar tecnología de seguimiento y geolocalización de vertidos, así como ampliar el personal dedicado a inspección y limpieza de la ciudad de manera urgente, ya que el problema de suciedad y acumulación de escombros y enseres en Alicante es muy preocupante.

La limpieza urbana es uno de los asuntos más cuestionados por alicantinos y visitantes y se perfila como un eje clave para debatir de cara a la próxima campaña electoral, prevista para 2027. El éxito del nuevo concejal dependerá, en gran medida, de su capacidad para revertir esta situación y recuperar la confianza de los alicantinos en la gestión del espacio público.
