El caso de Les Naus continúa condicionando la vida política del Ayuntamiento de Alicante y la estrategia comunicativa del alcalde, Luis Barcala, ha experimentado un cambio radical desde que estalló el escándalo de las adjudicaciones de viviendas de protección pública investigadas por la Justicia.
Tras semanas defendiendo públicamente una posición de máxima contundencia con mensajes como «caiga quien caiga«, «sea quien sea» o «llegaremos hasta el final«, el primer edil ha optado ahora por una política de silencio absoluto respecto a este asunto. Una decisión que ha sorprendido tanto en el ámbito político como entre los profesionales de la información y que ha convertido el denominado caso Les Naus en un asunto del que el equipo de gobierno evita pronunciarse.
En las últimas comparecencias públicas, Barcala ha rechazado responder a las preguntas de los periodistas relacionadas con esta investigación judicial, llegando a advertir expresamente que no contestaría «nada referente a Les Naus». Esa misma línea de actuación se ha trasladado al resto del ejecutivo municipal, donde ningún responsable político realiza ya declaraciones sobre un caso que se ha convertido en el principal foco de desgaste del actual mandato.
La promoción de viviendas protegidas de Les Naus, la primera de estas características desarrollada en Alicante en años, está siendo investigada por los tribunales tras las sospechas sobre el proceso de adjudicación de algunos inmuebles. La causa provocó meses atrás la dimisión de la entonces concejala de Urbanismo, Rocío Gómez, después de conocerse que figuraba entre las adjudicatarias de una vivienda protegida, aunque posteriormente renunció a ella. La investigación judicial también ha incorporado declaraciones de responsables municipales y funcionarios, mientras que distintos grupos de la oposición mantienen abiertas iniciativas tanto en el Ayuntamiento como en Les Corts Valencianes.
Un cambio de relato político
El cambio de estrategia del alcalde supone, para numerosos analistas políticos, una renuncia a construir un relato propio sobre uno de los asuntos que más ha marcado la legislatura. Frente a una primera fase caracterizada por los anuncios de transparencia y colaboración con la investigación, el Ayuntamiento ha pasado a una posición mucho más defensiva, evitando cualquier explicación pública sobre el desarrollo del caso.
Esta decisión implica que los ciudadanos continúan sin conocer la versión política del alcalde sobre numerosas cuestiones relacionadas con Les Naus, más allá de las manifestaciones realizadas durante los primeros días de la crisis.
Desde el punto de vista de la comunicación política, la ausencia de explicaciones públicas deja el protagonismo del relato en manos de las resoluciones judiciales, de las comparecencias de los investigados y de las iniciativas impulsadas por la oposición, sin que el máximo responsable municipal ejerza el tradicional papel de portavoz institucional en un asunto de evidente interés público.
Transparencia pendiente
La oposición municipal viene reclamando desde hace meses mayores explicaciones sobre la gestión del caso y la comparecencia pública del alcalde para responder a las preguntas de los medios de comunicación. Sin embargo, esa comparecencia sigue sin producirse y el silencio institucional se mantiene como la principal línea de actuación del gobierno local.
Mientras la investigación judicial continúa su curso y siguen produciéndose nuevas diligencias y declaraciones, el caso Les Naus permanece como uno de los principales frentes políticos del Ayuntamiento de Alicante, con la vista puesta ya en un horizonte electoral que culminará con las elecciones municipales previstas para mayo de 2027.