Los hoteles de la provincia de Alicante afrontan la recta final del año con optimismo. Hoteleros y asociaciones del sector hablan de una extensión de la temporada turística «sin precedentes» y de reservas que apuntan a ocupaciones muy altas —por encima del 85 % en citas clave como la Nochevieja—, según fuentes del sector.
El despegue no es fortuito: la capital alicantina y la Costa Blanca en general ha desplegado ya su calendario navideño —con encendidos, belenes monumentales y ferias— que atraen visitantes de la provincia y de fuera, mientras municipios cercanos multiplican su oferta (feria del turrón en Xixona, mercados navideños, actividades en Benidorm y destinos de litoral). Este paquete de eventos y la mayor conectividad del territorio están detrás del alargamiento de la temporada.
La estacionalidad, contra las cuerdas
Organizaciones hoteleras como HOSBEC constatan que la tradicional estacionalidad se está rompiendo: si antes la temporada se diluía ya «a mediados de octubre», hoy las entradas y salidas de viajeros se distribuyen a lo largo de más meses y por los extremos del calendario, con incrementos visibles en noviembre y diciembre en varios destinos de la Comunitat. Hosbec y otros informes sectoriales apuntan a subidas de ocupación en la primera quincena de noviembre respecto a 2024, con Benidorm liderando cifras de ocupación en la provincia.
Para muchos establecimientos, la Nochevieja es una de las fechas más fiables: las reservas de fin de año se hacen con antelación —muchas veces con fidelidad de año en año— y los paquetes que combinan alojamiento y cena de gala siguen siendo muy demandados, según la oferta comercial detectada en la provincia. Esto explica por qué numerosos hoteles ya reportan porcentajes de ocupación que rozan el lleno.
Impacto económico y retos
El aumento de ocupación en Navidad y Año Nuevo supone un empujón para la hostelería, el comercio y el ocio nocturno locales, además de generar beneficios indirectos en transporte y actividades culturales. No obstante, el sector recuerda retos pendientes: la presión sobre la plantilla en picos de demanda, la necesidad de mejorar la oferta complementaria para estancias más largas y la coordinación con administraciones para gestionar eventos multitudinarios sin incidentes. Además, en el horizonte aparecen debates sobre regulación de alojamientos turísticos en la ciudad que podrían condicionar la oferta a medio plazo.
Qué pueden esperar los viajeros
Quienes planeen celebrar la Navidad o la Nochevieja en Alicante encontrarán una ciudad engalanada —con un ambicioso encendido de luces, belenes monumentales y un calendario de más de 60 actividades— y una oferta hotelera que, en muchos casos, está ya muy demandada. Las recomendaciones de las asociaciones pasan por reservar con antelación si se busca plaza en cenas de gala o en hoteles céntricos durante las fechas más solicitadas.