El Ayuntamiento de Alicante ha dado un paso decisivo para renovar y ampliar el sistema de estacionamiento regulado en la ciudad. La Junta de Gobierno Local ha aprobado este martes el inicio del proceso de licitación para adjudicar durante los próximos 19 años la gestión conjunta de la zona azul, la zona naranja y la grúa municipal, en un contrato valorado en hasta 140 millones de euros.
El nuevo servicio contempla la creación de cerca de 3.000 plazas adicionales repartidas en distintos puntos de la ciudad, con especial protagonismo de la zona naranja destinada a residentes. En concreto, se habilitarán 2.542 nuevas plazas en barrios como Ensanche-Diputación, Benalúa Sur, el entorno de los juzgados y Princesa Mercedes. A ellas se sumarán otras 535 plazas de rotación en zona azul.
Una de las principales novedades del modelo será la gratuidad total para los residentes en las plazas de zona naranja. Hasta ahora, los vecinos abonaban tarifas reducidas —30 céntimos de lunes a viernes y 15 céntimos los sábados—, pero con el nuevo contrato podrán estacionar sin coste. Además, se permitirá el uso de estas plazas hasta cinco días consecutivos y también en barrios colindantes, lo que amplía la flexibilidad del sistema.
El proyecto incluye también la construcción de un nuevo depósito municipal de vehículos en la Vía Parque, en el entorno de Rabasa y San Agustín. El elevado coste de esta infraestructura ha sido uno de los factores determinantes para ampliar la duración del contrato hasta casi dos décadas, según ha explicado el equipo de gobierno que dirige el alcalde Luis Barcala.
No obstante, la iniciativa supone una reducción significativa respecto a los planes iniciales del consistorio. El equipo de gobierno había planteado en un primer momento la creación de cerca de 8.000 nuevas plazas de estacionamiento regulado, pero finalmente ha rebajado esa cifra a menos de la mitad tras las críticas vecinales. De hecho, barrios como San Blas, Campoamor, Altozano, Carolinas Bajas, El Pla-Hospital y Playa de San Juan quedarán fuera de la ampliación.
Este es el segundo intento del Ejecutivo local por extender la regulación del aparcamiento en Alicante. En 2021, una propuesta similar en Carolinas Altas fue descartada tras la oposición de los vecinos. Ahora, el concejal de Movilidad Urbana, Carlos de Juan, ha subrayado que el nuevo modelo introduce por primera vez la gratuidad absoluta para residentes, una medida que considera clave para mejorar la aceptación del sistema.
Con esta actuación, el Ayuntamiento busca equilibrar la rotación de vehículos en zonas de alta demanda con las necesidades de aparcamiento de los vecinos, en un contexto marcado por el crecimiento urbano y la presión sobre el espacio público en la ciudad.