opinión Blas de Peñas
Decisión sorprendente del presidente del festejo que no impidió la salida en hombros de Manuel Escribano

Se cerró el ciclo taurino ferial de las Hogueras de San Juan en el día grande de las fiestas alicantinas: San Juan Bautista. Y se cerró con sorpresas que, en principio, no estaban en el programa de la tarde. Voy a ver si me explico por orden cronológico a cómo sucedieron los acontecimientos sorpresivos. De entrada, apareció la banda de música sobre el albero y después de un paseillo a ritmo de los más populares pasodobles, se situó en el centro del ruedo para interpretar el popular «A la llum de les fogueres». Apareció entonces una calesa bellamente engalanada con la Bellea del Foc 2024, Alba Muñoz, junto a tres de sus Damas de Honor. Vuelta triunfal en la calesa, con aplausos y vítores, y correspondencia de Bellea y Damas con una vuelta completa al ruedo, a pie, antes de dirigirse al palco presidencial.

Siguieron las sorpresas con el anuncio, a través de la megafonía de la plaza de toros, de la entrega de una distinción al matador de toros Francisco José Palazón, director de la Escuela Municipal Taurina, al cumplirse veinte años de su alternativa. La concejala de Asuntos Taurinos, Mari Carmen de España, y el empresario del coso, Nacho Lloret, se encargaron de entregar la placa a Palazón. Lo hicieron en presencia de todos los alumnos de la Escuela, más de una treintena, y de los colaboradores del homenajeado, entre ellos, Álvaro Oliver.

Con la Bellea del Foc y sus Damas de Honor en el palco, presidiendo honoríficamente el festejo, se encontraba José Antonio Fernández de la Dueña, presidente efectivo, encargado de valorar y sentenciar la actuación de los tres diestros que hicieron el paseíllo: el murciano Rafael Rubio «Rafaelillo» y los sevillanos Manuel Escribano y Borja Jiménez. Hasta el quinto «vitorino», sólo Escribano había paseado un apéndice durante su triunfal vuelta al ruedo. Pero salió el quinto toro, de nombre «Boliviano», un cárdeno bragado meano, de 510 kilos de peso, al que el maestro de Gerena le realizó una faena inteligente, serena, con valor y temple, en medio del redondel, al que había banderilleado bien, con enorme riesgo, sobre todo por su pitón derecho. El susto y la voltereta le vendría a Escribano por ese pitón. Quizá por ello toda su faena la realizó con la mano izquierda. Naturales jaleados y pases de pecho con decisión. Esa misma decisión la empleó a la hora de irse tras la espada. Rotunda y efectiva, hizo rodar a «Boliviano» sin puntilla. Petición mayoritaria de trofeos, con más de seis mil espectadores puestos en pie. Pañuelo blanco para conceder la oreja y, ¡¡sorpresa!!, pañuelo azul para la vuelta al ruedo del toro. Bronca monumental al presidente por no conceder la segunda oreja mientras el torero daba dos vueltas al ruedo. Hubo quien pensó que Fernández de la Dueña se había equivocado de pañuelo, pero no hubo error. Se mantuvo firme sin retirar el pañuelo blanco y el pañuelo azul hasta que las mulillas se llevaron al toro por la puerta de cuadrillas. ¿Cómo se puede conceder una oreja y ordenar la vuelta al ruedo del toro recién lidiado? ¿Valoró presidencia al toro más que al torero? ¿Buscó el presidente protagonizar el último festejo ferial?

Decisión sorprendente del presidente del festejo que no impidió la salida en hombros de Manuel Escribano 

Añadiré en esta tarde de protagonistas inesperados que Rafaelillo estuvo en sus dos «vitorinos» en su conocido estilo de lidiador, con una valentía a prueba de sustos, conociendo perfectamente el encaste de la ganadería de Victorino Martín y recibiendo el cariño de un público siempre generoso con el murciano. Incluso le justificó que mantuviera sobre el ruedo a «Bombacho», un cárdeno bragado meano de 519 kilos, que no se sostenía por la flojedad de sus cuartos traseros. Doble ovación en su lote.

El también sevillano Borja Jiménez tuvo una actuación sobresaliente en el toro que cerró plaza, al que le hizo una faena valiente, aunque con excesivo ritmo, como si pensara que se le acababa el tiempo, al que mató de una limpia. Oreja y fuerte ovación. Su primer enemigo fue una repetición de su toreo nervioso y en exceso acelerado. Mató mal y la cosa quedó en ovación.

La Bellea del Foc presidió la última corrida del ciclo ferial junto a tres de sus Damas de Honor

En resumen, cierre del ciclo ferial bien organizado por los empresarios Nacho Lloret y David Caballero, con un Manuel Escribano abandonando el coso de la Plaza de España en hombros al cortar dos orejas, una en cada toro, y una serie de protagonistas que no se enfrentaron a los siempre temibles «vitorinos», que ensombrecieron el brillo de las lentejuelas de los vestidos que lucieron los tres matadores.

FICHA TÉCNICA

Lunes, 24 de junio de 2024. Festividad de San Juan. Sexto festejo del abono ferial.

Toros de Victorino Martín, de bonita estampa, alguno justo de fuerzas, con picante y sentido. Primero, segundo y tercero fueron aplaudidos en el arrastre. 

Al quinto se le dio la vuelta al ruedo.

Presidió José Antonio Fernández de la Dueña, acompañado en el palco por la Bellea del Foc, Alba Muñoz, y tres de sus Damas de Honor

Algo más de tres cuartos de plaza, 6.412 espectadores.

Francisco José Palazón, director de la Escuela Municipal Taurina, fue homenajeado con motivo del vigésimo aniversario de su alternativa.

Rafael Rubio «Rafaelillo». De grana y oro. Pinchazo y media en buen sitio. Ovación. Pinchazo y estocada caída. Fuerte ovación.

Manuel Escribano. De sangre de toro y oro. Estocada caída. Aviso. Oreja. Gran estocada. Aviso. Oreja. Salió en hombros por la puerta grande.

Borja Jiménez. De lila y oro. Estocada que escupe, dos pinchazos sin soltar y estocada trasera.Ovación. Estocada. Oreja.

Si deseas aportar tu opinión sobre esta noticia, por favor, deja aquí tu comentario.

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.

Descubre más desde Alicante Al Día

Suscríbete ahora para seguir leyendo y obtener acceso al archivo completo.

Seguir leyendo