El obispo de Orihuela-Alicante, Jesús Murgui, ha presidido la Eucaristía, que ha sido cantada por las Monjitas de la Sangre, y retransmitida por televisión. En la homilía, ha resumido la tradición hacia la Santa Faz y al glosar tres de los elementos que «relatan una historia de amor a la Santa Faz» -ha reseñado -«la sequía, la lágrima y la verónica». Ha tenido palabras de elogio hacia el personal sanitario en conjunto «por su esforzada y sacrificada tarea en estos meses de pandemia» y ha expresado su «profundo dolor» por aquellas personas que «han muerto en soledad y sin ninguna oración que les reconfortara». Ha finalizado señalando que «son éstos, tiempos recios para creyentes. Que tenemos que superar con sabiduría y compromiso, recuperando la fe en Dios y teniendo más amor y bondad que nunca. La Santa Faz será la transmisora de todos esos valores».