El Puerto de Alicante ha experimentado en los últimos años una auténtica transformación en el sector de cruceros. De ser una escala secundaria ha pasado a situarse entre los diez primeros puertos de España, consolidando su papel, no solo como puerto de escala, sino también como puerto base. En 2024 se recibieron 100 escalas y 235.000 cruceristas, con un impacto económico estimado en 65,6 millones de euros. Para 2025 se prevé superar estas cifras.
Hoy hablamos con Francesco Balbi, director de la Terminal de Cruceros de Alicante, para intentar averiguar las claves de este crecimiento y cómo se trabaja para equilibrar los beneficios económicos con la sostenibilidad social y ambiental en Alicante y provincia.
Francesco Balbi ha participado en el programa Som fills del Poble de 12TV, presentado por Fernando Sepulcre, con quien ha mantenido esta charla.
Pregunta: Francesco, ¿Cuál es tu cometido al frente de la Terminal de Cruceros?
Respuesta: Mi labor consiste en atraer a las navieras de todo el mundo, desde las más populares hasta las de lujo, y convencerlas de que Alicante es un destino idóneo para incluir en sus rutas. Nuestro trabajo no se limita en ofrecer instalaciones portuarias, sino que debemos mostrar que Alicante es un destino seguro, atractivo y con una oferta turística completa.
P: ¿Por qué Alicante se quedaba fuera de las rutas?
F.B.: Había varias razones. Por un lado, técnicas: el puerto de Valencia estaba demasiado cerca y las navieras preferían alargar el itinerario hacia Cartagena. Por otro, comerciales: Alicante no realizaba una promoción específica enfocada en cruceros, mientras que Cartagena sí lo hacía con eficacia. Además, las tasas portuarias allí eran más competitivas. Todo esto hizo que Alicante perdiera un protagonismo que ahora hemos recuperado.
P: Hoy hablamos de récord de pasajeros. ¿Cómo se ha producido esa evolución?
F.B.: Cuando llegué en 2014 apenas recibimos 29 escalas y unos 43.000 pasajeros. Hoy estamos en más de 100 escalas y 235.000 cruceristas. Hubo dos momentos clave: en 2017 nació la asociación Alicante Costa Blanca Turismo y Cruceros, que presido, con un plan a largo plazo para atraer y fidelizar navieras. Y tras la pandemia, mantuvimos el contacto con las compañías, mostrándonos como un destino seguro y activo. Eso generó confianza y abrió la puerta a que MSC apostara por Alicante como puerto base.
Alicante se posiciona como un destino cada vez más atractivo para las grandes navieras
P: ¿Por qué es tan importante ser Puerto Base?
F.B.: Porque multiplica el impacto económico. El pasajero que empieza y termina su viaje en Alicante suele llegar uno o dos días antes, pernocta en hoteles, consume en restaurantes y contrata excursiones. En 2024, el gasto medio de un crucerista en tránsito fue de unos 80 euros. Pero si hablamos de cruceristas en puerto base, el gasto medio ascendió a 319 euros. Además, no hay que olvidar a la tripulación: un barco con 3.000 pasajeros lleva alrededor de 1.000 tripulantes, y ellos también consumen y gastan en la ciudad.
P: Una crítica frecuente al turismo de cruceros es la masificación. ¿Cómo se gestiona en Alicante?
F.B.: Aquí no tenemos ese problema. Un 96% de los cruceristas que nos visitaron en 2024 opinan que Alicante no está saturada. La clave está en repartir los flujos: muchos pasajeros se dirigen a excursiones por la provincia —Elche, Orihuela, Alcoy, Novelda, Petrer, Villena, Jijona, Benidorm…— de modo que no se concentra todo en el centro de la ciudad. Además, los cruceristas suelen pasar el día y regresar al barco por la tarde, por lo que no generan presión en la vida nocturna.
P: ¿Qué papel juegan las empresas locales y la sociedad alicantina en este modelo?
F.B.: Fundamental. La asociación cuenta con más de 100 socios, desde grandes compañías como MSC, El Corte Inglés o Meliá, hasta pequeños comercios, bodegas o artesanos. La idea es ofrecer experiencias auténticas de la provincia: rutas del vino, visitas a fábricas de turrón, queserías… Todo lo que sume al escaparate turístico tiene cabida. Es una oportunidad no solo de venta inmediata, sino también de fidelización: muchos cruceristas vuelven como turistas o hacen pedidos online tras conocer un producto aquí.

P: ¿Qué previsiones manejáis para 2025 y los próximos años?
F.B.: En 2024 cerramos con 100 escalas y este año alcanzaremos 105. Para 2025 esperamos más de 250.000 pasajeros y mantener un crecimiento estable, en torno al 5-10% anual, lo que lo hace sostenible. Además de MSC, otra gran naviera, Costa Cruceros, está valorando a Alicante como puerto base. Y desde 2023 contamos con Global Ports Holding, el mayor operador mundial de terminales, que ha invertido en modernizar la terminal. Todo esto nos sitúa como un destino estratégico y fiable.
P: En 2024, Alicante superó a Vigo y se colocó como el noveno puerto de cruceros de España. ¿Cuál es el próximo reto?
F.B.: Seguir creciendo sin perder calidad de vida para los ciudadanos. Queremos consolidar a Alicante no solo como puerto de escala, sino como uno de los principales puertos base del Mediterráneo. El objetivo no es un crecimiento descontrolado, sino planificado y sostenible. Y, por qué no, aspirar a subir algún puesto más en el ranking nacional.
Los cruceros ya no son solo una oportunidad turística para la capital, sino una fuente de riqueza repartida por toda la provincia. Con una estrategia clara, colaboración público-privada y una terminal modernizada, Alicante se posiciona como un destino cada vez más atractivo para las grandes navieras.