Fernando Sepulcre entrevista a Joaquín Melgarejo, diputado nacional del PP por Alicante y miembro del Instituto Universitario del Agua de la UA, en el programa Som Fills del Poble de 12TV.
El trasvase Tajo-Segura es una de las infraestructuras hidráulicas más importantes de España. Motor económico y social del Levante, garantiza el abastecimiento humano, la seguridad alimentaria y el desarrollo del regadío en el sureste. Sin embargo, las recientes decisiones del Ministerio para la Transición Ecológica han reabierto un debate que genera una profunda inseguridad hídrica en Alicante, Murcia y Almería. De todo ello hablamos con Joaquín Melgarejo, una de las mayores autoridades en materia de agua en nuestro país.
Pregunta: Desde hace siglos, ¿ha habido siempre agua suficiente en el sureste español?
R: La realidad es que la provincia de Alicante y el sureste español siempre han vivido en una situación de escasez hídrica. No es algo nuevo. Hablamos de un déficit estructural y crónico que se arrastra históricamente. Precisamente esa escasez ha dado lugar a instituciones muy potentes y a soluciones innovadoras para buscar agua.
Un ejemplo claro son los grandes embalses históricos, como los pantanos de Tibi, Relleu o Elche. Su objetivo era incrementar la oferta de agua ante una necesidad permanente. Además, se desarrollaron instituciones muy singulares como los mercados históricos del agua, donde el recurso se subastaba públicamente, como ocurría en Elche o en San Juan, incluso hasta la entrada en vigor de la Ley de Aguas de 1985.
P: ¿Qué papel ha jugado la provincia de Alicante en la historia hidráulica de España?
R: Un papel absolutamente fundamental. Las grandes “catedrales hidráulicas” de Europa se construyen aquí, en la provincia de Alicante, desde el siglo XV. De hecho, hemos impulsado una propuesta para que varios de estos embalses históricos —como Tibi, Relleu, Elche, Almansa, Valdeinfierno o Puentes— puedan ser reconocidos como Patrimonio de la Humanidad.
Esto demuestra hasta qué punto el agua ha sido clave para el desarrollo de estos territorios.
P: Más allá del regadío, ¿qué importancia tiene el agua para el consumo humano?
R: Es esencial. De hecho, resulta muy significativo que en los peores episodios de sequía que ha vivido España, el sureste no haya sufrido problemas graves de abastecimiento en los últimos 47 años. Esto es gracias al trasvase Tajo-Segura y a la Mancomunidad de los Canales del Taibilla, que abastece a más de 30 municipios de Alicante y a decenas en Murcia, llegando a una población de cerca de 2,7 millones de personas, cifra que se incrementa notablemente en verano.
El trasvase y el aeropuerto son los dos grandes pilares sobre los que se sustenta el desarrollo económico de nuestra provincia. Sin agua garantizada, sería impensable el turismo, la industria o incluso la vida cotidiana tal y como la conocemos hoy.
P: ¿Cómo cambió la vida en municipios como Torrevieja con la llegada del trasvase?
R: De forma radical. Antes del trasvase, muchos municipios no tenían agua corriente permanente en los hogares. Todavía existen imágenes de aguadores vendiendo agua en Torrevieja durante los veranos. El salto demográfico, económico y sanitario desde que llegó el agua del trasvase a principios de los años 80 ha sido enorme.
Además, permitió erradicar enfermedades endémicas asociadas al consumo de agua salobre, como el tracoma, muy habitual en zonas rurales del sur de Alicante y Elche hace apenas unas décadas.
P: ¿Es comparable el agua del trasvase con la de las desaladoras?
R: Son recursos distintos. El agua desalada es de una calidad extraordinaria para consumo humano, pero tiene un coste mucho más elevado. Además, para determinados cultivos presenta limitaciones por su contenido en boro, que no se elimina completamente en el proceso de desalación. Por eso, muchos agricultores deben mezclarla con agua del trasvase o con aguas regeneradas.
La desalación es un complemento, pero nunca puede sustituir al trasvase.
P: ¿Por qué se están recortando los envíos del trasvase Tajo-Segura?
R: Desde mi punto de vista, la razón es exclusivamente política. No existe ninguna justificación técnica ni científica que impida el funcionamiento del trasvase tal y como estaba regulado en el Memorándum de 2014, que establecía reglas claras y consensuadas.
Con el actual Gobierno se ha roto ese consenso, especialmente por la presión política desde Castilla-La Mancha. El ejemplo más claro es el incremento de los caudales ecológicos en Aranjuez, que es precisamente el punto que determina el agua trasvasable. Este incremento no se ha aplicado de la misma forma en otros tramos del Tajo.
P: ¿Qué consecuencias tiene ese incremento de los caudales ecológicos?
R: Pasar de 6 a 8,65 metros cúbicos por segundo supone una reducción de más de 105 hectómetros cúbicos al año para el trasvase. Para que se entienda: son más de 100 millones de metros cúbicos de agua que dejan de llegar al Segura.
Y todo para aumentar apenas unos 21 milímetros el nivel del río en determinados puntos. El daño, sin embargo, es enorme: más de 5.700 millones de euros en pérdidas económicas y un impacto social y ambiental gravísimo en la cuenca receptora.
P: ¿Hay agua suficiente en España para todos?
R: Sí, hay agua más que suficiente. De hecho, al amparo del Tratado de Albufeira, España envía a Portugal en el Tajo del orden de 6.000 hectómetros cúbicos al año, cuando el mínimo exigido es de 2.600. Preferimos que miles de hectómetros cúbicos vayan al Atlántico antes que destinar apenas 100 al sureste, donde generan riqueza, empleo y bienestar.
P: ¿Está afectando esta situación a la inversión en la provincia?
R: Sin duda. La inseguridad hídrica es letal para la economía. Está frenando la llegada de inversión externa y provocando que incluso capital local se desplace a otros territorios o a países como Marruecos, donde existe mayor certidumbre.
La incertidumbre es el peor enemigo de la inversión. Nadie instala una fábrica si no sabe si tendrá energía, y nadie invierte en agricultura si no tiene garantizada el agua.
P: ¿Qué papel juega el Gobierno en esta situación?
R: El Gobierno no ha aportado los informes técnicos que justifiquen el incremento de los caudales ecológicos, pese a haberlos solicitado formalmente en el Congreso. Eso es muy grave. Demuestra que se trata de una decisión política, no técnica, que perjudica deliberadamente a estos territorios.
P: ¿Qué solución propone?
R: La principal solución es revertir los recortes al trasvase Tajo-Segura y recuperar el consenso técnico y jurídico. El agua no entiende de ideologías. Es un recurso estratégico que afecta al interés general de todos los españoles.
Joaquín, muchas gracias por venir a Som fills del Poble. Nos has dado una lección de agua.
Muchas gracias a ti Fernando, por invitarme y por permitirme compartir contigo este buen rato.