La Audiencia Provincial juzga desde este lunes, 26 de enero, al presidente y al tesorero del consejo que administraba una residencia de ancianos ubicada en Aspe, a quienes la Fiscalía acusa de haber generado un grave perjuicio económico al centro mediante una gestión presuntamente delictiva. El juicio, que se prolongará durante toda la semana, se celebra en la Sección 10ª a partir de las 10.00 horas.
El Ministerio Público atribuye a ambos acusados delitos continuados de administración desleal, apropiación indebida y estafa, al considerar que entre los años 2006 y 2011 provocaron un agujero económico cercano a los 2.150.000 euros en las cuentas del geriátrico. Según la acusación, los responsables faltaron a la diligencia mínima exigible en la gestión económica y financiera de la residencia, disponiendo de importantes cantidades de dinero en efectivo que habrían incorporado a sus patrimonios personales.
Esta actuación habría desembocado en la situación de insolvencia del centro, comprometiendo gravemente su viabilidad económica. Además, la Fiscalía sostiene que el presidente del consejo se apropió de manera indebida del patrimonio de varios residentes, personas de edad avanzada, por un importe que supera los 660.000 euros en total.
Por estos hechos, la acusación pública solicita de forma provisional penas que suman 13 años de prisión para el presidente del consejo y ocho años de cárcel para el tesorero, además de las correspondientes responsabilidades civiles.
El caso pone el foco en la gestión de centros destinados al cuidado de personas mayores y en la protección del patrimonio de los residentes, uno de los colectivos más vulnerables.