La protesta por la vivienda se consolida en pleno centro de Alicante. La acampada instalada en la Plaza de la Montañeta afronta ya su cuarto día con decenas de tiendas frente a la Subdelegación del Gobierno y con nuevos participantes que continúan incorporándose al campamento.
Los convocantes aseguran que, de momento, no hay fecha para levantar las tiendas y que la intención es mantener la movilización hasta conseguir lo que consideran una respuesta real de las administraciones a la crisis de la vivienda.
La protesta comenzó el pasado sábado, después de una manifestación que recorrió las calles de Alicante y que reunió, según las cifras de la Policía Nacional recogidas por medios locales, a unas 3.000 personas, mientras los organizadores elevaron la asistencia a más de 9.000. La marcha terminó precisamente en la Plaza de la Montañeta, donde comenzaron a instalarse las primeras tiendas.

Durante la primera noche llegaron a contabilizarse entre 50 y 55 tiendas. En los días posteriores, la cifra se ha situado por encima de las 40, según distintas informaciones, aunque no existe un recuento oficial de personas que participan actualmente en la acampada.
El campamento se ha organizado por turnos. Mientras unos participantes trabajan o estudian, otros se encargan de la comida, la logística, la información o el mantenimiento de las instalaciones. Incluso hay personas que continúan teletrabajando desde la propia plaza. La lluvia de los últimos días tampoco ha conseguido desactivar la protesta.
Y el campamento sigue recibiendo apoyos. Los organizadores aseguran que durante las últimas horas se han incorporado nuevos participantes que han llegado con sus propias tiendas.
El Ayuntamiento señala a la Subdelegación
Mientras las tiendas permanecen instaladas en una plaza municipal, el equipo de gobierno del Ayuntamiento de Alicante se desmarca de la decisión sobre la continuidad de la acampada y señala a la Subdelegación del Gobierno.
La posición municipal pasa por recordar que la autorización y las condiciones de las concentraciones y manifestaciones corresponden a la Administración General del Estado, por lo que sitúa en la Subdelegación del Gobierno la responsabilidad sobre los permisos y sobre las decisiones que puedan adoptarse respecto a la protesta.
La propia Plaza de la Montañeta es el lugar donde se encuentra la sede de la Subdelegación del Gobierno en Alicante.

De esta forma, mientras los manifestantes reclaman respuestas a las administraciones por el problema de la vivienda, el Ayuntamiento evita asumir protagonismo sobre la situación concreta de la acampada y deriva la responsabilidad hacia la Administración estatal.
Una protesta sin fecha de finalización
Los sindicatos de vivienda que impulsan la movilización mantienen que la acampada continuará sine die. El portavoz del Sindicat de Vivenda de Carolines, Carlos Pastor, ha insistido en que el objetivo es mantener la presión en la calle para obligar a las instituciones a actuar.
Entre sus principales reivindicaciones figuran aumentar el parque público de vivienda, reducir los precios de los alquileres, establecer medidas frente a los desahucios sin alternativa habitacional y actuar contra la concentración de viviendas en manos de fondos de inversión, inmobiliarias y viviendas turísticas.
La convocatoria tampoco se ha visto alterada por el adelanto de las elecciones generales al 29 de noviembre. Los organizadores aseguran que la movilización continuará porque, a su juicio, el problema de acceso a la vivienda permanece sin resolver.
Así, cuatro días después de que comenzara la acampada, la Plaza de la Montañeta continúa convertida en el epicentro de la protesta por la vivienda en Alicante.
Las tiendas siguen en pie, continúan llegando participantes y los convocantes no ponen fecha al final.
La incógnita ahora es cuánto tiempo podrá mantenerse este campamento en pleno centro de la ciudad y quién asumirá finalmente la responsabilidad de decidir sobre su continuidad.