La asociación de colegios profesionales sanitarios de la provincia de Alicante (UPSANA) ha exigido «responsabilidades por las carencias de material de protección» ante la crisis del Covid-19 y ha defendido la realización de test para establecer un diagnóstico y conocer la inmunidad de la población. En un comunicado, UPSANA, encuadrada dentro de Unión Profesional de Alicante (UPA), ha indicado que representa a más de 23.000 profesionales sanitarios de la provincia y a los colegios profesionales de Enfermería, Farmacia, Fisioterapia, Medicina, Dietistas-Nutricionistas, Odontología-Estomatología, Ópticos-Optometristas, Podología, Psicología, y Veterinaria. Este colectivo ha trasladado su «profundo dolor» a «todas las víctimas» del Covid-19, especialmente a los compañeros sanitarios que, «como consecuencia de su entrega, sacrificio y dedicación a los ciudadanos, han fallecido», así como su apoyo y deseos de recuperación cuanto antes a los enfermos afectados por el coronavirus.UPSANA ha señalado que, «una vez alcanzado el pico de incidencia de contagio y superada la fase inicial de esta pandemia», demanda «responsabilidades por las carencias de material de protección y por la improvisación» a «la vista de cómo han tenido que afrontar los profesionales sanitarios la atención a los ciudadanos»
Por otra parte, este colectivo ha expuesto que «el confinamiento era una medida indiscutible para frenar el contagio masivo y garantizar la viabilidad del sistema sanitario» cuando se adoptó, aunque ha asegurado que hay «otras posibles medidas que salvaguardan la salud comunitaria, a la vez que resultan menos lesivas para la economía del país». «Estas medidas pasan por la realización de test masivos, la trazabilidad exacta de los casos y contactos, así como la toma de medidas sectorizadas, bajo un control epidemiológico exhaustivo», ha apuntado. Además, ha estimado que «no es momento todavía de relajar la tensión», por lo que ha solicitado «prudencia a la hora de tomar nuevas medidas y comunicarlas a la ciudadanía, siempre bajo el principio y derecho fundamental de la protección de la salud pública».
«Sin embargo, sí es momento de haber aprendido la lección. Se debe hacer una profunda reflexión y rectificar si es preciso», ha opinado. «No más improvisación en las siguientes fases de retorno a la normalidad, en las que necesitaremos de manera imprescindible suficiente inversión sanitaria, -la que hasta ahora se ha negado-, recursos humanos y técnicos, apoyo a la investigación y profesionalización de la gestión», ha recalcado UPSANA.
Abogan por «planes uniformes y debidamente estructurados de contingencia para afrontar catástrofes de todo tipo, incluidas las epidemias o pandemias», y por «potenciar las áreas de Salud Pública y Atención Primaria