El litoral sur de la provincia de Alicante se encuentra, este viernes, en alerta roja por lluvias y tormentas, por acumulados que podrían alcanzar los 180 litros, por metro cuadrado, en doce horas. Este viernes, las precipitaciones se están centrando en los dos extremos del territorio. En puntos de la Marina Alta, como Pego o Planes, ya superan los sesenta litros. En Dénia ya han sobrepasado los treinta, y en el entorno del Cabo de la Nao, se rozan los cincuenta litros.
Más al sur, en la Vega Baja, otra banda de inestabilidad está afectando al litoral de la comarca. En Pilar de la Horadada ya se superan los cincuenta litros, por metro cuadrado; mientras que en Torrevieja y en Orihuela Costa, ya se han sobrepasado los veinte. Las ramblas de la zona bajan ya cargadas, y se están produciendo acumulados puntales en varias calles.
Precisamente, y ante la complicada situación de la comarca, el presidente de la Generalitat, Carlos Mazón, se ha desplazado a Orihuela, junto al presidente de la Diputación de Alicante, Toni Pérez, para participar en la reunión del CECOPAL.
En el resto de la provincia, por ahora, se respira una calma tensa, a la espera de nuevas precipitaciones. Tanto en el valle del Vinalopó como en el Alacantí ya están haciendo balance tras las inundaciones de este jueves, con un ojo puesto en el cielo.
De acuerdo con la previsión de la AEMET, este viernes las lluvias van a ser generalizadas en toda la provincia, puntualmente torrenciales. De cara al sábado se mantendría la inestabilidad, aunque las lluvias perderían fuerza. En principio, según los modelos actuales, todo parece indicar que la DANA se desplazará hacia el norte, por lo que las lluvias irían remitiendo, aunque no se descartarían nuevos chubascos.