La Guardia Civil ha culminado la operación ‘Aristarco’, con la desarticulación de un experimentado grupo criminal, cuyos seis miembros han sido detenidos como presuntos autores de los delitos contra la salud pública, por tráfico de droga; y de pertenencia a organización criminal.

Fruto de esta investigación, la Guardia Civil ha puesto al descubierto una nueva ruta de introducción de droga en territorio peninsular, establecida a través del archipiélago canario.
Interceptado cuando pretendía salir de Fuerteventura
La interceptación y el examen del vehículo culminaron con la localización de 1.600 kilos de hachís, procedentes del norte de África, ocultos bajo un sofisticado doble fondo de gran capacidad, habilitado de forma clandestina en su interior. Posteriormente se llevaron a cabo registros en los municipios de Antigua en la isla de Fuerteventura (Las Palmas), Las Torres de Cotillas (Murcia) y en los municipios alicantinos de Orihuela y El Pilar de la Horadada, donde resultó incautada abundante documentación y material relacionado con los ilícitos investigados.
Según se desprende de la investigación, se trata de una organización criminal, liderada por dos empresarios del sector del transporte alicantino
Con la detención de sus seis miembros –cinco de ellos españoles y uno albanés– como presuntos autores de los delitos contra la salud pública, por tráfico de droga, y de pertenencia a organización criminal, la Guardia Civil da por desmantelada esta organización delictiva.
La operación ‘Aristarco’ ha permitido desenmascarar una novedosa ruta de introducción de droga en territorio nacional, utilizando un punto estratégico, por su proximidad con las costas marroquíes, como lo es el archipiélago canario. Los detenidos, la droga, el semirremolque y el resto de efectos incautados, así como las diligencias instruidas han sido puestos a disposición del juzgado de Instrucción número 2 de Molina de Segura (Murcia).
