El aumento del precio de la luz y el gas, sumado al aumento del coste de aspectos básicos como la alimentación, amenaza a las comunidades de vecinos.
La crisis del gas multiplicará por diez las facturas de la calefacción central este invierno, lo que sumado a la subida de la luz y a la actualización de contratos de limpieza y mantenimiento aboca a las comunidades de propietarios a subir las cuotas y a recortar gastos.
Los administradores de fincas advierten del crecimiento de impagos y del recorte de gastos básicos. Aspectos como la limpieza de zonas comunes, cuándo encender la caldera y las obras de rehabilitación se convertirán en conflictos habituales.
La subida del precio de la luz, llegando en ocasiones a doblar su precio, ha llevado a los vecinos a prescindir de servicios como la limpieza del edificio para poder hacer frente a la factura y a los gastos imprevistos.
En la calle, los alicantinos creen que sí que ascenderá el porcentaje de morosos en las comunidades y critican el precio de la luz.
Se espera que junto a la crisis energética, la subida del IPC encarezca los contratos de limpieza, seguridad, desratización, o mantenimiento de ascensores