Un hombre de 34 años con parálisis cerebral ha fallecido en una vivienda de Elche donde, según fuentes policiales, se ofrecían de manera ilegal servicios de atención a personas dependientes.
En el domicilio, que no contaba con la autorización administrativa necesaria, se atendía a varios usuarios a cambio de entre 30 y 45 euros diarios. Las circunstancias del fallecimiento están siendo investigadas, aunque todo apunta a que se produjo en el interior de la casa mientras era atendido por los responsables de la actividad.
La Policía Nacional ha abierto diligencias para esclarecer lo sucedido y determinar posibles responsabilidades. Desde el consistorio ilicitano se ha recordado que este tipo de centros deben estar registrados y cumplir con las condiciones de seguridad y atención exigidas por la normativa autonómica.
El caso ha generado preocupación entre familiares y colectivos de personas dependientes, que reclaman un mayor control sobre este tipo de prácticas clandestinas.