La perra Kata, especialista en la detección de estupefacientes de la Unidad Canina de la Policía Local de Alicante, ha sido clave en la detención de un hombre de 28 años al que se le atribuyen 678 gramos de cocaína ocultos en una maleta. La intervención tuvo lugar el pasado domingo durante una inspección en la Estación de Autobuses de Alicante.
Los hechos ocurrieron cuando los agentes patrullaban por las instalaciones de la avenida de Loring y decidieron inspeccionar un autobús de la línea Algeciras-Barcelona, estacionado en el andén número 8. Al introducir a Kata en la bodega del vehículo, la perra señaló rápidamente una maleta azul que contenía la sustancia estupefaciente.

En su interior, los policías encontraron una bolsa con una sustancia pulverulenta blanca y un paquete de forma cuadrada con la misma sustancia, ocultos entre ropa y otros efectos personales. En total, se intervinieron 678 gramos de cocaína.
Durante la inspección también se localizaron dos soportes de tarjetas de telefonía móvil y las instrucciones de un reloj digital que coincidía con el modelo que llevaba el detenido. Además, los agentes comprobaron que los dos teléfonos móviles que portaba el hombre utilizaban tarjetas de la misma compañía que las encontradas en la maleta.
La investigación permitió constatar, asimismo, que el arrestado tenía pendiente una orden de búsqueda y captura e ingreso en prisión, dictada por un juzgado de Almería en 2020 por otro delito contra la salud pública relacionado con el tráfico de drogas.

El hombre fue detenido por un presunto delito de tráfico de drogas. La actuación vuelve a poner de relieve el papel de la Unidad Canina de la Policía Local en los controles preventivos y en la detección de sustancias estupefacientes en puntos de tránsito de viajeros.